27 de septiembre 2004 - 00:00

Cupones bursátiles

Alguien del ambiente bursátil nos apuntó, con buen criterio, que, más allá de los conceptos vertidos sobre el balance de APSA, debíamos haber mencionado al lector que tiene allí pendiente una partida de O.N. convertibles en acciones -a valor nominal- y que esto hará trepar su capital de modo importante al efectuarse esa conversión. Obviamente, lo agregado no daña en absoluto el concepto acerca de su marcha empresaria, si bien, así lo creímos, constituye un dato que para su vida como acción cotizante adquiere relevancia. Y el caso de las O.N. «convertibles» es materia común de estos años; existen en una buena parte de las sociedades, aunque con diversas modalidades. También es de los poseedores optar por el momento donde tales papeles de deuda se transforman en acciones. En el caso de APSA, son cerca de 50 millones de dólares, al convertirse a $ 1 daría unas tres veces más -en títulos- que la cifra original. En definitiva, tiene incidencia en cuanto a la evaluación de las acciones y, también, para medir la posible capacidad de ganar sobre el virtual nuevo capital. Es tema para tener siempre presente, en toda acción que se analice para la cartera, observar el aspecto de las «obligaciones convertibles», y las condiciones.

Como en nuestra Bolsa es difícil encontrar, desde muchas décadas a esta parte, felicidades completas, dentro del notable mes de repuntes, que significa setiembre, y en lo que podría suponerse como una levantada de ánimos en todos los segmentos componentes, resulta que hay que hablar de otra posible salida de la cotización. Y de uno más de los papeles que han sabido marcar con prestigio el que era amplio plantel -ahora reducido- de las acciones «medianas». La oferta lanzada por la sociedad controlante, foránea, de CINBA y fijando una OPA a nivel de $ 2,40 por acción -el valor contable, a junio, es de $ 2,20- lleva siempre a que se vea proseguir la tendencia inexorable, de un decrecer de productos en las alternativas de inversión accionaria. Su directorio informó en el balance que esto se había producido -la comunicación de la controlante- a inicios de agosto pasado y que aquello que había llegado estaba a consideración. Lo cierto es que, para el sistema, todo título que piensa en la partida es como un tajo en el diezmado plantel de cotizantes. Uno de los elementos más preciados, para tratar de reconquistar terrenos perdidos, es que los inversores posean una amplia cartilla, variada, de acciones en juego y no caer en la polarización obligada. Pero esta novedad no es de las mejores para lograrlo.

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