¿Cuántas valijas pueden haber pasado, hasta que por una falla en el operativo se descubren las primeras cuatro? Pregunta de examen, que -tal vez- posea una respuesta lógica: la cantidad debería ser directamente proporcional al funcionamiento de la compañía de aviación y a la antigüedad de los funcionarios implicados, desde el momento en que cada uno estuvo en el cargo clave.
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De todos modos, ¿le importa, realmente, a mucha gente lo que constituye otra prueba de un país desarticulado por los cuatro costados? Respuesta: no. La extrema levedad del ser, en nuestro medio, hace que -en general- resbalen tales novedades. Como resbala la insólita disposición para que queden impunes una sarta de causas judiciales, de hechos que carcomieron a la sociedad. Bien dijo alguien que «nos importa mucho más nuestro dolor de muelas, que todo el martirio de Juana de Arco».
Al tipo de noticias que constituyen la problemática de fondo, para querer imaginar un país mejorando, las barren los temas que constituyen el devenir cotidiano: si se arreglan los subtes, si jugó bien el equipo favorito, si los piqueteros van a estar cortando calles. En la Bolsa, interesa el compás del canje, desplegar el movimiento alcista mientras se imagina que con esto la economía y los mercados estarán de parabienes. Es indudable, para la superficie, la incidencia que adquirió el argumento. Pero, para el fondo del mercado, y la tendencia de largo plazo, importa volver a poseer un país serio. Lamentable, pero todo lo que se va juntando para verificar si estamos en esa dirección es negativo. Con lo cual, lo mejor parece seguir aprovechando los buenos momentos, vivir el día de hoy, atrapar ganancias y llevarlas a casa... que nunca nadie se fundió por hacerlo.
El Merval pasó zumbando por los 1.500 puntos, los había degustado en el intradiario y los confirmó en la estadística final del lunes. El movimiento tornó a ser creciente en ritmo, después de asumir un «buche» en las velas, mientras en el contexto volvieron las viejas prácticas de ganarle al dólar apostando a títulos indexados por inflación. Que para desempolvar prácticos mecanismos financieros, los operadores resultan de los más prestos del mundo. El mercado bursátil se anotó también en la carrera, dando por sentado que el billete habrá de esperar por quienes lo abandonan y volverán por ganancias. Es un escenario ya utilizado en las películas argentinas que se han visto, se ha recuperado escenografía y advertido que se adaptan muy bien para los guiones que se vuelven a filmar. Solamente cambian los nombres de los personajes, pero cualquier parecido con roles ya desempeñados no es mera coincidencia. Hasta las valijas en el aeropuerto han poseído versiones varias, con distintos contenidos, y todo indica que en el futuro prosigan nuevas versiones. Así somos.
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