9 de marzo 2005 - 00:00

Cupones bursátiles

En vez de cargar las tintas sobre el éxito del operativo para canje de bonos, con el porcentaje de adherentes, el gran «logro» -de carácter casi inverosímil- estaría radicado mucho más en aquella alta porción que no aceptó canjear y a la que se quiere ignorar, declararla directamente como incobrable. La diferencia es sencilla, porque en una parte existió una quita importante, igualmente hay que responder a un cronograma de pagos para los nuevos bonos. En cambio, el resto se pretende que quede como si se hubiera tratado de un acto de caridad, una donación, miles de millones de dólares simplemente restados de nuestras deudas... y a otra cosa.

Que esto tenga curso y que pase de largo, ante la vista de organismos y países con bonistas involucrados, sería casi un hecho metafísico. Y si realmente tuviera semejante suerte, era entonces preferible una adhesión inferior. Lo más extraño -en realidad no tanto en estos tiempos- es que no se hayan elevado voces renombradas, advirtiendo de lo increíble que resulta este segundo aspecto del operativo canje. Cierto que lo realizado nunca fue una negociación, sino una brutal propuesta unilateral: pero, cuando se abrió un período para adherir -o no- a tal propuesta, es inadmisible que la porción no adherente sea declarada ajusticiada por el emisor.

El desemboque de esto es el rasgo más emocionante y un hito en la historia financiera: si es que esos bonos quedan efectivamente esterilizados, ahorrados, restados como hizo Lavagna en su cuenta posdefault.

Los tiempos modernos siguen presentando facetas inéditas en el mundo de los negocios y las economías. El aspecto que más puede resaltarse, desde el punto de vista del inversor, es la pérdida de seguridad que existe con los activos: expuestos a toda medida que varíe condiciones y reglas de juego, donde todo lo efectuado con el canje argentino tendrá en libros del futuro, varios capítulos como caso emblemático. En tanto, se aspira a capturar capitales, inversiones, gente que venga a estas tierras a colocar fuertes sumas de dinero y estar bajo las variables condiciones que les quieran otorgar.

Se verá si el mercado bursátil adopta una tendencia francamente optimista, o si habrá de aguardar con recato de qué modo se despliega el escenario tras el operativo realizado. Por parte de los directivos de las sociedades, existe cierta prédica para continuar desatando en la economía, temática que es vital para resolver algún plan de expansión, o inferir qué futuro le espera a los números de cada empresa. Se podrán ver adhesiones corporativas a decisiones oficiales, pero no es lo mismo cuando cada empresario tiene que opinar en virtud del negocio al que accede.

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