15 de noviembre 2005 - 00:00

Cupones bursátiles

El mercado se apresta a recibir un nuevo producto, salido en este caso del seno del Merval. Denominado CEVA (Certificados de Valores) resultará un instrumento tan simple, como posiblemente de utilidad para que pueda participar todo calibre de inversor. El papel habrá de contener un «mix» de ocho títulos de los más populares y de los que están a la cabeza de la liquidez de mercado. Tres bancos, Galicia-Francés-Bansud, dos directamente ligados al sector petrolero: Tenaris y Petrobras, dos siderúrgicas, Siderar y Acíndar. Y una telefónica, Telecom.

Una buena síntesis de lo que es nuestra plaza, con dos aditamentos valiosos: que se podrá acceder a la compra de un certificado desde apenas $ 1.000 en adelante. Y que el costo no llegará a 1%, al adquirirse a través de cualquiera de las firmas bursátiles. Nos interesa más que nada el aspecto del nivel mínimo de inversión, lo que coloca al papel al alcance del inversor individual que no dispone de mucho dinero para distraer. Y que supone que el acceso le está vedado a la compra bursátil, imaginando que se debe disponer de sumas mucho más importantes. Un buen acercamiento a un plano más popular, yendo en dirección al verdadero espíritu de esta inversión: resultar la más difundida y más sencilla de realizar, respecto de otras alternativas.

Se dependerá, claro está, de alguna dispersión mediática con sentido de campaña. Como para que no sólo el habituado al ambiente de Bolsa entre en contacto con la novedad. Sino que la misma se disperse en todo nivel de público común, especialmente el que dispone de algunos ahorros y se encuentra ante las mismas opciones de modo constante. No es complicado explicar en qué consisten los CEVA -mucho menos que cualquier título de renta fija- y, humildemente, sugerimos hacer el gran hincapié en lo exiguo de la suma mínima para tomarlo.

 

Se podrá discutir algún que otro espacio integrante, según la óptica que se emplee, pero básicamente es una esencial cartera de nuestro mercado: que la mayoría de los formadores podrían suscribir como apropiada.

Todo es comenzar, se sabe que hay en carpeta otros lanzamientos involucrando otras especies. Pero, lo que se pueda lograr en el primer intento es lo que puede marcar el destino de las restantes. Ideas pueden aparecer en distintas direcciones, como para completar un menú que contemple a todos. También, pensamos, a los que gustan de mayor posibilidad de ganancias -asumiendo mayor riesgo- les vendría apetecibles en listado con otros papeles donde las condiciones resulten apropiadas, aunque no sean los de mayor liquidez. Y por tal camino, armar conjuntos con rubros distintos y que tienen buenos horizontes. Pero, está bien, por el momento debe darse todo el apoyo logístico al intento primerizo: el que, lógicamente, también deberá contar con la suerte de un mercado bursátil entonado.

Dejá tu comentario

Te puede interesar