20 de noviembre 2006 - 00:00

Cupones bursátiles

Hoy puede que no sea sólo una rueda más, en la etapa que arrancó al promediar octubre y que vio despuntar un movimiento que, al ir rodando, quería tomar el perfil de lo que se llama una «reversión de tendencia». Y esto último, que muchas veces se utiliza con suma ligereza al calificar períodos del mercado, resulta -nada menos- al núcleo de los procesos accionarios: el variar de dirección desde el fondo, no desde superficie, y siendo un trabajo arduo, si no se cuenta con variables tipo «shock», que debe ir acumulando tanto mejora de precios como expansión en la base de negocios.

Desde el principio nos quedamos con la expresión « movimiento», al que cabía elogiarlo dado que servía para marcar diferencias con la apatía y desinterés que estaban prevaleciendo desde varios meses atrás. Acompañamos y remarcamos las que parecían las señales más notorias, en el camino de querer, convertirse en un objetivo más serio, más profundo. Pero, en las últimas ruedas y especialmente la del viernes, se vio el empalidecer del mercado. Sin poder acudir a la potencia de la eterna locomotora -Tenaris- que está con su propia energía en disminución (precios de petróleo mediante) se produjo un desencaje del desarrollo, por momentos quedando sin respuestas y en otros reapareciendo en actitud de dudas (todavía sin haberse traducido en cascada de oferta peligrosa).  


De allí que el modo en que se arranque esta semana pasa a resultar bastante emblemático. Y sin importar el resultado de índice que se alcance, arriba o abajo, sino especialmente observando el «cómo» se llega al mismo. Hay ruedas que son un tanto endebles, pero conforman. Y hay subas dignas de repetir la famosa frase de Pirro, por el modo tan precario y trabajoso al que se arriba.

Si el mercado se vuelve a sentar en desarrollos de no muchos más de $ 40 millones de efectivo, es posible que el movimiento corra riesgos de verse diluido. Y al percibir la oferta que la demanda se adelgaza, acaso promueva del tipo de salidas preventivas.

Resulta así bastante urgente que se pueda recobrar la intensidad del mercado, puesto también ahora en la tarea de tener que defender la zona de los 1900 puntos, que volvió a abandonarse tras plantar solamente una bandera. Nos parece que habrá bastante inversor pendiente y vigilante de estas primeras ruedas de la semana para tomar una decisión, confirmando o cambiando el sentido de las órdenes a emitir. Obviamente, que lo que provenga desde el exterior, como del Bovespa al que se ha visto también tambaleando, agregará o restará chances para el desempeño local.

Emoción y cierta adrenalina van junto con los ánimos del reinicio, siendo que esta etapa puede determinar el remate de ejercicio.

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