8 de enero 2007 - 00:00

Cupones bursátiles

Las dudas acerca de las mediciones oficiales sobre el estado de velocidad inflacionaria ya está cubriendo todo el espectro. Sin embargo, en una de las habituales mancomuniones de intereses, los distintos sectores se vieron dispuestos a festejar ese indicador de menos de 10% que se diera públicamente. Es uno de los casos donde nadie cree en lo que se representa: pero, todos fingen que es así en virtud de los intereses en juego. Inclusive, el simple ciudadano, que sabe qué es lo que ha sucedido en los cambios de precios del año, pero prefiere conformarse con las cifras que estuvo viendo en los medios. A pesar de que los propios medios, en evidencia de que no quieren ya participar del número virtual que deben dar a luz, han titulado del siguiente modo: «Fue de menos de 10% la inflación oficial...». ¿La oficial? Y sí, es que se sabe que hay otra y que la patraña no se sostiene por mucho más tiempo. Tanto como aquella otra que indica que una canasta básica para una familia tipo ( matrimonio y dos hijos) debe solventarse con unos $ 414.

¿Cuánto da esto por día de supervivencia? Pues menos de $ 15 para el conjunto. Tremenda falacia...

Y ahora habrá que prepararse para el «show» de 2007, ejercicio donde se incentivará consumos y se derramará dineros (para ello hay sumas expresamente a disposición en el Presupuesto) y los números de la inflación: resultarán dignos de Disney.

Lo que no puede ponerse bajo la suela, gozará del correspondiente «subsidio» -con tal nombre, o con otros- como que la inflación que no se pague de modo individual se lo haga con fondos públicos. Entre todos. Los lácteos, además del ya increíble tema de los transportes, pasarán a revistar dentro de la nómina. Y los «precios sugeridos» seguramente que se darán por válidos, aunque se sepa que lo que aparece en los afiches es pura ciencia ficción, contra la realidad de las góndolas y mostradores.  


En fin... los índices poseen un efecto cuasi mágico, impactan a las personas. Así como la multitud de índices que flotan sobre nuestro humilde mercado prosiguen sin ser sintetizados en una pieza que resulte definitoria y definitiva. Se cuentan tres «mervales» (el de los «25», el de los «15» y el disecado de foráneas). Pero coexiste con ellos el tradicional Indice Bolsa. Y a efectos prácticos, de una treintena de papeles con cotización más o menos asidua, todo viene a resultar extracto del mismo fruto.

Poco mercado, muchos índices... sería la síntesis que refleja lo nuestro (y ahora recordamos haber omitido a otro, el BURCAP, por capitalización). Seguramente deben estar dando sus prestaciones, o no estarían vigentes, por caso... la cotización de los propios índices. A fin de año hubo tres finales en acciones: o 35% de Merval, o 49% del I. Bolsa, o 58% del BURCAP. ¿Cuál resulta el más fiel?

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