4 de junio 2008 - 00:00

Cupones bursátiles

Nada empezó bien en junio para los mercados bursátiles. Allí se vio al Dow Jones abriendo su juego con una rebaja de 1%, replicada en el Bovespa con una baja similar. Y siendo en el Merval más resistente, aunque con solamente una base negociada que se fue a pique y a los $ 48 millones.... nunca se sabe. Si tal resistencia fue producto de una buena defensa -asimilación-o solamente una prudente actitud de los vendedores que no acosaron casi nada al notar, justamente, una malla de resistencia sumamente delgada.

Lo cierto es que nuestro indicador cayó menos que los otros en esta primera rueda de junio, con solamente 0,35% en el índice expandido. Lo que debió asumirse fue una nueva perforación del piso de los 2.200 puntos y -anteriormente-se producía en el intradiario, para remontar posiciones arriba de la cornisa luego.

Esta vez existió el intento de recuperación de los mínimos, que estaban en solamente 2.182 unidades, aunque no alcanzó para todo: el cierre resultó en los 2.197 y para apertura de mes (con promesa de tener que remar con entusiasmo, para que el bote no se nos inunde) se podrá decir que «otras veces» ya se ha conseguido. Y la referencia a las repeticiones de las historias o de las estadísticas positivas nos trae el recuerdo de Troglio que hace un tiempo habíamos citado en la columna. Cuando su equipo, Independiente, tuvo una mala racha consecutiva, el técnico se dedicó a decir que ya otra vez -en Gimnasia-«tuvimos una seguidilla de ocho partidos perdidos y, después, ganamos todo». Pues, la siguiente vez, lo que sucedió es que la secuencia «mágica» no se dio, y perdió el puesto. En lo actual es habitual escuchar al hincha boquense diciendo que no importa ir con malos empates de local, « porque de visitante lo damos vuelta...». Cierto que la estadística acompaña, inclusive dentro de este campeonato que definirá en Brasil. Pero pasar un hecho que es claramente adverso y peligroso como si se tratara de una virtud es tentar al destino.

Mejor, parece, es preocuparse por lo que debe ser causa de preocupación, y aspirar a mayores holguras...  

Por eso no interesa que ya son varias las veces que el índice decae y perfora su piso y -después-logra recobrar posición. Porque casi va tomando perfil de «cosa buena», lo que debe ser motivo de atención. Preferible es haber visto un arranque de junio luciendo de otro modo, en todas partes, antes que recorrer el ya viejo y cansado relato de caídas y repuntes.

El Dow, por más que sigan tirando letra optimista, continúa con la máquina atascada. Y la gente puede empezar a ver que los dichos son una cuestión y lo que genera el mercado es otra. Lo que vale también para nosotros. Y este mal inicio.

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