23 de octubre 2003 - 00:00

Darán $ 600 millones para aliviar bancos y deudores

Se anunció ayer el plan para frenar ejecuciones por deudas hipotecarias. Es sólo para los morosos desde enero de 2001. Están incluidos deudores bancarios y también los privados. Ganan deudores, porque tendrán más plazo y menos tasa para pagar. También bancos al cobrar (del Estado) préstamo caído. Es un subsidio más para los deudores: primero fue la pesificación, luego no se ajustó por CER. Ahora, refinanciación.

Darán $ 600 millones para aliviar bancos y deudores
Deudores bancarios y privados que entraron en mora entre el 1 de enero de 2001 y el 11 de setiembre de 2003 podrán beneficiarse de un plan especial de salvataje que diseñó el gobierno, que ayer fue girado al Congreso para su tratamiento. El Estado destinaría unos $ 600 millones para la refinanciación de las deudas, según la estimación efectuada ayer por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

Quienes ingresen en el esquema tendrán un año de gracia para volver a pagar las cuotas, reducción de tasas y alargamiento de plazos. Ya no le deberán al banco o al acreedor privado, sino directamente al Estado a través de un fondo fiduciario que funcionará en la órbita del Ministerio de Economía. El deudor tendrá 60 días hábiles para anotarse y ejercer la opción de la refinanciación.

Los legisladores justicialistas José María Díaz Bancalari y Miguel Angel Pichetto, que participaron ayer de la conferencia de prensa en la que se presentó el proyecto, estimaron que «antes de fin de año» el sistema quedaría operativo, previa aprobación legislativa.

El texto consensuado entre la Casa Rosada y Economía tras varias idas y vueltas establece una serie de parámetros que limitan la ayuda: sólo podrán ingresar en el salvataje quienes hayan recibido un préstamo no mayor a los $ 100.000. En cambio, se eliminó la restricción de acceder al beneficio según el tamaño de la vivienda, lo cual figuraba en el proyecto originalmente redactado (ver texto completo en www.ambitoweb.com).

El esquema beneficia, obviamente, a los deudores morosos que podrían haber sufrido el remate de su vivienda a causa del incumplimiento. Pero también favorece a los bancos, ya que podrán cobrar una deuda que en muchos casos ya estaba clasificada como de «difícil recupero-» o directamente « incobrable».

Un punto central es que el esquema armado no incluirá necesariamente a las 13.200 personas que se anotaron en el Registro de Deudores Morosos que funcionó en órbita del Banco Nación. Justamente, aquí se anotaron miles de casos con deudas anteriores a 2001 que no serán abarcados. Por el contrario, muchos que no se anotaron sí están incluidos por el salvataje. «El registro fue creado a fines informativos y no da derecho alguno», explicaron en el Palacio de Hacienda. Además, están incluidos los deudores del ex Banco Hipotecario.

• Conformidad

Una de las primeras reacciones partió ayer de parte del presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), Mario Vicens, quien consideró «positivo» el anuncio y aseguró que, «de esta forma, se sientan las bases para que retorne el crédito hipotecario» en el país.

Si bien los bancos mantenían suspendido los remates, se estima que ahora continuarán con aquellos casos de deudores que mantienen atrasos anteriores a enero de 2001, ya que no están abarcados por la ayuda.

Fernández aclaró que la aceptación del sistema será «optativa para los bancos, pero obligatoria en el caso de los acreedores privados». Se descuenta que las entidades financieras aceptarán que el fondo fiduciario que creará el Estado pague las cuotas vencidas y las futuras.

Sin embargo, la cuestión resulta más complicada en el caso de los deudores privados. Ocurre que, en muchos casos, hay demandas presentadas por los acreedores para cobrar la deuda según la cotización del dólar libre. El Estado le reconocería sólo el pago de la deuda pesificada uno a uno. Por otra parte,
el proyecto dispone que, en el caso de las deudas privadas, deberá presentarse toda la documentación para comprobar que la operación fue declarada impositivamente. En caso contrario, no podrán gozar del salvataje.

Este será el funcionamiento operativo del nuevo sistema de refinanciación de deudas en mora:

• Se crea el Fideicomiso para la Refinanciación Hipotecaria. Su objetivo será instrumentar el esquema de ayuda para el deudor.

• El fiduciario cancelará la deuda acumulada con el acreedor,pagando las cuotas de capital-pendientes. No reconocerá intereses compensatorios, punitorios, gastos ni honorario.

• Luego, irá cancelando mensualmente las cuotas de acuerdo con las condiciones originales del préstamo hipotecario.

• A medida que el fondo fiduciario va cancelando las cuotas, le traspasarán los derechos del acreedor y las garantías correspondientes.
Esto significa que el Estado se va transformando en el nuevo acreedor.

• El gobierno establecerá las condiciones de refinanciación para el deudor que se acogió a dicho beneficio.

El deudor gozará de un año de gracia para volver a pagar, aunque podrían otorgarse plazos adicionales «si la gravedad de la situación socioeconómica del deudor así lo determina».

• El deudor tendrá que cancelar la deuda con el fondo fiduciario. Las nuevas cuotas que se establezcan serán mensuales, iguales y consecutivas. Por lo tanto, no tendrán indexación alguna por más largo que sea el plazo del préstamo.

• Esta cancelación de las cuotas por parte del fondo fiduciario al banco o al acreedor privado podría efectuarse en efectivo o también a través de títulos públicos.

El pago mensual de la cuota deberá mantener relación con los ingresos del grupo familiar, aunque no se estipula cuál es el porcentaje que se respetará.

• En caso de que se incumplan tres cuotas consecutivas o cinco de manera alternada, el fideicomiso podrá automáticamente ejecutar la hipoteca.

Se crea la Unidad de Reestructuración, que analizará cuáles son los créditos elegibles, de acuerdo con los parámetros establecidos.

Funcionará en la órbita del Ministerio de Economía y estará conformada por un representante de cada una de estas reparticiones: Economía, ministro de Justicia, Diputados, Banco Hipotecario y asociación de deudores del ex Banco Hipotecario Nacional.

Pueden adherir al sistema las provincias y la Ciudad de Buenos Aires, por los créditos otorgados por los institutos provinciales y la Comisión Municipal de Vivienda, respectivamente, que obviamente se encuentren en mora.

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