18 de agosto 2008 - 00:00

Decidieron que cambio en índices será gradual

«A esta altura, todo depende de Kirchner, Néstor.» Un ministro del gabinete nacional explicaba anoche a este diario la situación de los cambios en el INDEC, desde el martes sin conducción, ya que Ana María Edwin dejó su puesto, aunque sin formalizar la renuncia.
Según la fuente, el ex presidente frenó la semana pasada las modificaciones, luego de haber escuchado al ministro de Planificación, Julio De Vido, advertir sobre las consecuencias políticas y económicas de un cambio radical en el INDEC. Esto, sumado al malhumor que le produce a Néstor Kirchner alterar una política oficial en medio de reclamos de la oposición y los medios, provocó que se congelara desde el viernes la fecha en que se manejaban las modificaciones en el organismo.

  • Definición

  • Esta situación provocó que ya quedaran definidos claramente dos bandos dentro del gabinete ante la situación del INDEC.

  • Por un lado se encuentran el jefe de Gabinete, Sergio Massa; el ministro de Economía, Carlos Fernández; el titular del Banco Central, Martín Redrado; y algunos ministros como Carlos Tomada, Graciela Ocaña y Nilda Garré; junto con el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, y el de Hacienda, Juan Carlos Pesoa, que piden rapidez en los anuncios. Incluso algunos estarían pensando a futuro en alejarse del cargo si para agosto deben defender un nuevo 0,4% (o similar) en el IPC.

  • Se recuerda una situación generada el domingo pasado en Olivos, luego de la reunión que mantuvieron Massa, Fernández y Redrado, donde se resolvió la política de recompra de bonos y la posibilidad de explicar esta estrategia ante la prensa. Ninguno de los tres quiso hacer frente a esta situación, ya que no aceptaban responder preguntas sobre el futuro del INDEC, tema directamente vinculado a la política de recompra de los títulos públicos. Este bando es el que propone la llegada de Héctor Valle, Roberto Frenkel, Aldo Ferrer o Beatriz Nofal como responsables del organismo, para que en un breve plazo realicen una «refundación» y que antes de fin de año el instituto quede normalizado. El problema es que en todos los casos se exige la finalización de la intervención de Moreno, la partida de la «task force» del secretario de Comercio Interior, y el retorno de los técnicos exiliados en Economía y expulsados por el funcionario.

  • El otro bando está encabezado por el ministro de Planificación Julio De Vido, y cuenta con el apoyo, obvio, de Moreno. Elaboraron en las últimas horas una defensa para congelar los cambios que generó preocupación en el matrimonio presidencial: si se reconociera rápidamente una inflación más alta, se abriría la puerta para la presión directa sobre los bonos indexados por el índice CER y de la CGT para la renegociación de las paritarias que cerraron con incrementos menoresa 22%. En el primer caso, alarmó a los Kirchner el panorama fiscal que se abriría a futuro sobre el dinero que habría que disponer para pagar los nuevos intereses más realistas de los bonos que indexan con el CER o la medición de la inflación minorista, en momentos en los que la sensibilidad del mercado financiero es extrema con la Argentina. En el caso de las paritarias, se sabe que una de las claves de la aceptación gremial es que siempre los incrementos se ubiquen entre 5 y 10 puntos porcentuales sobre el alza de precios. De allí el pacto de 19,5% de aumento salarial acordado con Hugo Moyano para 2008. Si la inflación real proyectada para el año fuera 30%, en el último trimestre habría una presión insostenible para reabrir los acuerdos, y el piso de incremento para 2009 sería un utópico 35% o 40%.

  • Idea

    En este contexto, se buscaría que los cambios sean lentos y paulatinos, y en lo posible nulos. La idea es continuar con la estrategia que se vino realizando desde enero de 2007, cuando desembarcó Moreno, y que consiste en ir rotando las conducciones del INDEC con funcionarios que llegan con promesas de cambio y que luego de dos o tres meses terminan renunciando por no poder avanzar en éstos. Fue el caso de Alejandro Barrios, que llegó el año pasado anunciando la normalización del instituto y duró menos de dos meses.

    La idea de Néstor Kirchner es que asuma alguno de los candidatos mencionados pero que continúe la intervención de Moreno y que el economista avale los datos que se diseñan en la Secretaría de Comercio Interior. Obviamente esto sería casi imposible de esperar a esta altura, y precisamente ésta sería la situación que frenaría los cambios pensados desde El Calafate.
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