El 6,06% de las acciones del Banco Hipotecario quedaron embargadas por el juez neoyorquino Thomas Griesa, en una causa presentada por un fondo «buitre» que no ingresó a la reestructuración de la deuda. La participación en juego pertenece al Estado nacional, que conserva la mayoría en la entidad. El monto en juego supera los 85 millones de dólares, considerando que el capital del banco hoy suma unos $ 4.500 millones (o sea alrededor de 1.430 millones de dólares).
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Se trata de un «fideicomiso de opciones», correspondiente a ADR (certificados que representan acciones emitidas en el exterior) del banco. «Insólitamente, una gran cantidad de pequeños inversores no ejerció la opción de quedarse con más acciones del banco a principios de 2006, pese a que resultaba un excelente negocio. Estos papeles volvieron en consecuencia al Estado que sacó una importante diferencia patrimonial», explicó un ejecutivo del BH respecto al origen del fideicomiso.
En el Palacio de Hacienda desconocen lo que pasó exactamente, pero lo concreto es que el instrumento quedó al alcance de Griesa que finalmente lo embargó, por lo que las acciones quedaron inmovilizadas. Incluso, esta decisión judicial echó por tierra un plan que se había barajado de salir a vender estas acciones y con el producido ofrecer tasas subsidiadas para el otorgamiento de créditos hipotecarios. En cuanto el gobierno comenzó a avanzar con esta posibilidad, sufrió el congelamiento por parte de la Justicia neoyorquina.
El Estado continúa controlando la mayoría accionaria en el banco, aunque la mayor parte de los directores son del Estado. La participación estatal asciende a 54,96%, los trabajadores poseen 5% y el sector privado se queda con 40,04% restante, incluyendo el control del grupo IRSA y el porcentaje que cotiza en el mercado bursátil.
Dentro de medidas favorables que obtuvieron los bonistas en Nueva York, sólo unos pocos consiguieron que Griesa determinara activos para embargar.
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