29 de mayo 2007 - 00:00

Default pyme en la Bolsa

La decisión que tomó la Bolsa de Comercio de retirar de la cotización del panel PYME a la firma DACSA, que controla la cadena comercial Sportmix, generó un fuerte revuelo en la plaza. No sólo podrían quedar damnificados los inversores que compraron acciones de la empresa, que consiguió $ 5,1 millones a través de este mecanismo a fines del año pasado, sino que quedó un monto considerable en cheques y obligaciones negociables cuyo cobro también quedó pendiendo de un hilo (se menciona una cifra que superaría los $ 15 millones).

La semana pasada, la compañía notificó a la Bolsa que estaba atravesando « dificultades financieras», al justificar una súbita caída en el precio de su acción, que en general tiene un bajo nivel. En total, había colocado 3,12 millones de acciones a $ 1,63.

Distintas entidades financieras que se dedican al descuento de cheques y facturas denunciaron la semana pasada que la empresa no había hecho frente a sus compromisos al producirse los vencimientos, lo que activó la señal de alarma. Por el momento no se presentó en convocatoria, aunque es probable que lo termine haciendo.

Además de las acciones, la empresa también había emitido Obligaciones Negociables que no había rescatado completamente (quedarían unos $ 500.000 remanentes).

Desde la Bolsa de Comercio ratificaron ayer a este diario que están efectuando una «exhaustiva auditoría» sobre DACSA. «El objetivo es comprobar que el dinero que consiguieron de los inversores se utilizó efectivamente para lo que se había prometido al realizarse la colocación primaria.» En otras palabras, se desconfía si realmente los fondos quedaron dentro de la empresa para expandir sus actividades tal como se había prometido. DACSA había inaugurado el panel PYME el año pasado y luego le siguió Insuagro.

Jorge Barreiro, presidente de la empresa, en diálogo con este diario, señaló que «se está trabajando para una solución de fondo del problema, la que podría ocurrir a principios de la semana próxima. No entramos en concurso». Agregó que «se busca una solución satisfactoria tanto para el accionista como los acreedores». Los negocios de la firma siguen operando con normalidad pese a lo acontecido en la plaza.

La oferta inicial de DACSA tenía como objetivo expandir la cadena de ropa deportiva Sportmix. El paso más importante que se dio en ese sentido fue la inauguración de un amplio local en Galerías Pacífico. Quienes conocen el negocio de la empresa aseguran que no es una sorpresa lo sucedido: «Se trata de locales que no comercializan las principales marcas, pero pagan alquileres muy altos en zonas claves como todo el mundo. Es evidente que no les dio el volumen de ventas».

Además de la inspección a DACSA, en la bolsa porteña decidieron auditar a todas las empresas que efectuaron colocaciones de acciones en lo que va del año. «Si bien se trata de una práctica de rutina, no queremos que salgan perjudicados los pequeños inversores si hay algún tipo de práctica irregular», admiten.

  • Cheques

    Además del problema bursátil, Sportmix había salido a tomar gran cantidad de fondos en reconocidas financieras a tasas de entre 15% y 22%, entregando cheques propios como garantía. Pocos sospecharon que la compañía no estaría en condiciones de salir a cubrirlos, considerando que se trata de un mercado que está en auge por el fuerte aumento del consumo. Varios proveedores habían achicado notablemente el volumen de ventas a la cadena deportiva al intuir que se avecinaban problemas comerciales.

    Los operadores se sorprendieron, además, porque con la recuperación de la actividad económica prácticamente no se habían producido en los últimos tres o cuatro años casos relevantes de incumplimiento. Ayer ya habían comenzado las primeras reuniones entre las entidades damnificadas y representantes de la empresa controlante, con el objetivo de avanzar en una renegociación.
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