Según adelantó este diario la semana pasada, los supermercadistas habrían logrado introducir en el convenio tres condiciones para el cumplimiento del pacto: que los proveedores mantengan los precios, que también mantengan la entrega de los productos comprendidos en sus propios acuerdos, y que el gobierno mantenga las condiciones macroeconómicas (tipo de cambio, por caso).
También intentarán introducir menciones sobre cuestiones críticas para las empresas tales como la modificación a la legislación de accidentes de trabajo, la gradual eliminación de impuestos distorsivos (al débito bancario, por citar uno) y un mayor control sobre los intendentes que siguen aplicando tasas («abasto»; «publicidad») que los supermercadistas consideran «confiscatorias».
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