8 de noviembre 2002 - 00:00

Definen ya ajuste por inflación en empresas

El gobierno lanzará la próxima semana el demorado mecanismo que les permitirá a las empresas ajustar sus balances del Impuesto a las Ganancias teniendo en cuenta la evolución inflacionaria. Roberto Lavagna elegirá una propuesta de entre dos ideas: permitirá compensar con un índice que no será el de la inflación mayorista que más subió o autorizará a las empresas a tomar las pérdidas inflacionarias de este año en 2003, reduciendo la liquidación de Ganancias. Cualquiera sea el mecanismo elegido, se respetarán tres condiciones: será por única vez, no se incluirán las deudas financieras y comerciales y deberá ser aprobado por ley.

El gobierno definirá la próxima semana el mecanismo por el cual se implementará el reclamado «ajuste por inflación» para las sociedades inscriptas en el sistema impositivo argentino. Se asegura que hay por lo menos cinco alternativas sobre las cuales el ministro de Economía, Roberto Lavagna, escogería una que permita reducir el pago del Impuesto a las Ganancias durante 2003 tomando en cuenta el impacto inflacionario de este año. Cualquiera sea la opción que se escoja en Economía, hay condiciones seguras que incluirá la decisión de Lavagna: será por única vez y para el período 2002, se deberá impulsar vía proyecto de ley y no se tomarán en cuenta en el mecanismo ni los créditos financieros ni las deudas comerciales.

Para Economía se trata ya de una cuestión definitoria. El Ministerio no puede demorar más la fórmula que se tendrá en consideración para ajustar el impacto inflacionario, y debería tener el proyecto de ley aprobado por el Congreso este mismo mes.

Tanto Lavagna como el presidente Duhalde afirman que hablar de «ajustes por inflación» generaría la idea de que hay alza de precios permanente; cuando según la visión de Economía, la inflación está controlada y sólo hay que ajustar la situación del primer semestre, donde los precios mayoristas (los que más afectan a las empresas) crecieron más de 120%; y los minoristas, 40%. Por esto, ni siquiera en el proyecto de ley se hablará de un mecanismo de ajuste por inflación, sino que hasta ahora el nombre tentativo es el de «Readecuación de la Base Imponible», una denominación lo suficientemente técnica y complicada como para alejar la idea de que se está hablando de alzas de precios.

• Mecanismos

Así las cosas, los posibles mecanismos que se barajaban ayer en Economía y en el Congreso son dos:

A) Una alternativa
es reglamentar la posibilidad de tomar el costo inflacionario de este año en la declaración y el pago del Impuesto a las Ganancias de 2003. Esto implica que para este ejercicio las empresas deberán liquidar el tributo con las normas vigentes actualmente y postergar el ajuste para el año próximo. Además, las empresas deberían demostrar una a una la forma en que la inflación afectó sus balances, para luego recibir el porcentaje de reducción de la alícuota de Ganancias que se aceptaría.

B) La segunda alternativa sería implementar un mecanismo de ajuste similar al que regía hasta comienzos de los '90, pero limitando el impacto de la inflación mayorista. Para esto se debería tomar como válido un promedio de precios que eventualmente elaboraría el INDEC, para que la pérdida por recaudación sea menor a la que habría si simplemente se aceptara el alza de 120% de la inflación mayorista
.

No se incluirán en el mecanismo de ajuste ni las deudas ni los salarios.

• El mecanismo se restringirá sólo al ejercicio 2002 y se aplicará
«por única vez».

• Deberá ser aprobado por ley. La decisión de Economía es no impulsar ningún tipo de decreto de necesidad y urgencia.

Otro temor que rondaba ayer en Economía es que si no hay celeridad en la reglamentación de este mecanismo, puede haber empresas que comiencen a pensar en algún tipo de presentación judicial que les permita incorporar a sus balances los efectos acumulados de la inflación.

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