31 de marzo 2008 - 00:00

Denuncian subas de precios de hasta 150% en alimentos

El paro en el campo cumple hoy 18 días y aunque se intente reabrir el diálogo con el gobierno, el desabastecimiento en los supermercados y almacenes no cede. Las consecuencias están a la vista con precios que se dispararon en casi todos los productos -con subas que llegan a 150% en algunos casos-y que muestran una gran dispersión dentro de una misma zona.

Según explicó ayer Susana Andrada, directora del Centro de Educación al Consumidor (CEC), «se está produciendo un 'autodesabastecimiento' porque sumado a que los comercios comenzaron a recibir menos productos, la gente salió a comprar masivamente y se produjeron faltantes en los bienes sustitutos a los que afectó el paro en un principio».

Sin ir más lejos, en estos días se están registrando faltantes en productos enlatados, especialmente los tomates, en el azúcar, arroz, mayonesa, café, salchichas, fideos, agua mineral, pan lactal, verduras y frutas, y aceites. A éstos se suman los ya conocidos faltantes en harinas, huevos, lácteos y sus derivados, y en los cortes de carne populares.

En cuanto a las verduras y frutas, los relevamientos de las asociaciones de consumidores registran subas promedio en sus precios de 40% en tan sólo una semana y en su mayoría están en mal estado. Sin embargo, en algunos casos particulares los aumentos llegan a 150%, como con la naranja, que pasó de $ 2 a $ 5. Por su parte, la papa y el tomate saltaron de $ 2,50 a $ 5 el kilo ( subas de 100%), dos paquetes de acelga que antes valían $ 2,50 ahora figuran entre $ 4 y $ 5, y los zapallitos pasaron de $ 2,49 a $ 4 (60,6%).

En cuanto a los aceites, que son racionados por los supermercados con una compra máxima de 2 o 3 unidades por persona según la cadena, los precios se incrementaron 90,3% en los elaborados a partir del girasol (hoy a $ 9,80) y 71% en los de maíz (hoy a $ 12,40). Sin embargo, en este caso los faltantes y la suba en sus valores están lejos de ser explicadas por el paro agropecuario.

Según aseguró Andrada, «hay faltantes de aceite desde fines de febrero porque lo están usando para exportación, no tiene nada que ver con el efecto sustitución por la escasez en otro tipo de grasas».

Pero es un único caso dentro de una realidad en la que ya sea por el paro o por la sustitución de alimentos, el desabastecimiento es un hecho. Hoy en día sólo los productos de limpieza están invictos, con todas sus variedades presentes.

En cuanto a la carne, los tan demandados cortes populares ya ni figuran en las góndolas y las carnicerías de supermercados como Coto o Disco continúan cerradas. Además, si se llegan a conseguir milanesas hay que pagarlas $ 22 cuando antes estaban en $ 15,50 (suba de 42%), la tapa de nalga vale $ 21 cuando figuraba en $ 15,50 (35,5%) y el pollo pasó de $ 6,50 a $ 9 (38,5%).

  • Explicación

    Por su parte, los frigoríficos ya explicaron que de levantarse el paro y dejar pasar a los camiones, la carne recién estaría en las góndolas tres días después porque tiene que pasar por Liniers y por la faena.

    La leche en sachet también arroja subas, desde $ 1,80 a $ 2,20 (22,2%) y vale la pena destacar que además de formar parte de los faltantes, es uno de los productos que los supermercados están racionando entre 4 o 6 unidades por compra, sea cual fuere la marca. Pero las subas más fuertes se encuentran en sus derivados: la manteca aumentó 40,6%, desde $ 3,20 a $ 4,50.

    Más allá de estos datos, lo que llama la atención es cómo los precios de los productos varían de un lugar a otro e incluso en un mismo barrio. Un pan de manteca que en un lugar vale $ 4, en otro comercio a menos de dos cuadras de distancia se puede conseguir a $ 5, y así con varios productos. Según Andrada, ésta es una clara muestra de especulación por parte de los comerciantes y proveedores, que se están aprovechando de la situación.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar