El gobierno desmintió ayer a través de varias fuentes que analice eliminar exenciones al IVA y a Ganancias sobre una larga lista de actividades, que incluye las operaciones de compraventa de títulos y acciones en el mercado.
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También señaló que no planea dejar sin efecto otros ítem de la lista de «gasto tributario», es decir todas las exenciones de impuestos, los beneficios promocionales y las reducciones tributarias de que gozan distintos sectores, como publicó ayer en tapa el diario «Clarín». La desmentida más fuerte partió del Ministerio de Economía. En un comunicado oficialdejó en claro que «el Poder Ejecutivo no tiene en estudio proyectos referidos a los llamados gastos tributarios. Estos están explícitamente incluidos en el Presupuesto Nacional 2004 vigente y, por ende, se encuentran perfectamente definidos e identificados».
Todos los gobiernos recientes han intentado en algún momento eliminar esas exenciones para recaudar más y no han podido por oposición del Congreso, las empresas o en algunos casos la propia opinión pública.
La tentación es fuerte: para 2004 se prevé un listado que suma $ 10.475,5 millones entre todos los beneficios en vigencia. ¿Pero cómo explicar, por caso, que eliminaría la exención del IVA para el pan, el agua o la leche, que se encarecerían en 21%? Ni qué hablar de la presión de cooperativas o el mundo de la cultura, que se beneficia con exenciones al teatro, cine o libros.
Ni Domingo Cavallo, en su momento de mayor poder, ni Roque Fernández o José Luis Machinea consiguieron nunca lo que ayer se explicaba como una simple reforma que afectaría a unos cincuenta sectores de la economía.
El senador Jorge Capitanich, presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, que supuestamente había acordado con Roberto Lavagna avanzar en la eliminación de todas las exenciones, negó ayer a este diario que la idea pasara de algo más que un ejercicio doctrinal sobre lo que debería contener una reforma impositiva perfecta. Y recalcó que no existía ni acuerdo con el Ejecutivo ni idea de avanzar con el tema. Pero para ese momento la noticia había afectado a la Bolsa de Comercio y provocó también la protesta de los colegios privados.
• Proyecto demorado
Pero el error cometido tiene su explicación. Sí existe en el Congreso un proyecto -aunque se encuentra demorado y con problemas para conseguir consenso- por el que se eliminan todas las exenciones al IVA que no estuvieran incorporadas dentro de la propia ley del impuesto, más específicamente en el artículo 7 de esa norma. Son los beneficios que se fueron otorgando dentro de más de un centenar de normas que disponían, como aditamento a otras disposiciones, la exención a ése y a otros impuestos. Y el gobierno quiere, acto seguido, aunque el Congreso se lo ha negado, el poder para reinstaurar las exenciones que crea conveniente aunque ya se convenció a Lavagna que habrá una lista taxativa de actividades que se fijará por ley y no en un decreto.
Ese proyecto está en Diputados y no comprende a ninguno de los sectores que entraron ayer en alerta como la compraventa de acciones o los colegios privados, beneficios que sí están incluidos en la ley del IVA.
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