3 de diciembre 2001 - 00:00

Desde hoy renace el dólar paralelo en la Argentina

La Argentina volverá a tener, desde esta misma semana, un mercado del dólar paralelo. Servirá para calmar la sed de dólares que tienen muchos argentinos, y que desde ahora no podrán saciarla con las reservas del Banco Central.

Ocurre que desde hoy queda restringida en forma permanente la libertad de comprar dólares para cumplir con las obligaciones con el exterior o para transferir ahorros al exterior.

Cada vez que cualquier residente necesite de sus dólares, deberá pedir autorización al Banco Central: un trámite que demorará el tiempo que decida autorizarlo o no el burócrata de turno. Significa que nuevamente, como ocurrió cada vez que hubo controles de cambio en la Argentina, los exportadores vuelven a tener incentivos para subfacturar exportaciones y los importadores para sobrefacturarlas. Pero, a diferencia de lo que ocurrió con otros controles cambiarios del pasado, dadas las restricciones para el uso de efectivo, esta vez será más difícil de nutrir este mercado con moneda local. Eso significa que, al ser una operación más compleja, el dólar financiero tendrá un alto costo para los interesados.

Al tipo de cambio oficial, pagando un peso por un dólar, se pueden hacer las siguientes transacciones:

OPERACIONES CON EL DOLAR OFICIAL

• Compras de billetes.
Los residentes argentinos pueden comprar todos los dólares billetes que puedan adquirir para atesorarlos en las cajas de seguridad, en los colchones o, en un banco, dentro del territorio nacional. No hay restricciones. No habrá que presentar declaraciones juradas para comprar dólares, como se había hablado la semana pasada. Incluso si se decide traspasar las cuentas de pesos a dólares dentro de un mismo banco, las entidades quedaron obligadas a hacerlo al costo de un peso por cada dólar, sin ningún spread entre los precios de compra y de venta, ni ningún otro tipo de cargo.

• Sacar dólares del país. Se puede viajar con hasta 1.000 dólares por mes por cada persona mayor de edad (hasta 12.000 dólares anuales).


¿Cómo harán las autoridades de la Aduana para saber si una persona carga más de 1.000 dólares para sus vacaciones en el exterior o para depositarlos en Uruguay? O lo que es todavía mejor: ¿cómo hará la Aduana para cruzar los datos de todos los viajeros para saber si una persona declaró más de 1.000 dólares mensuales, al no disponer de la necesaria tecnología informática? Difícilmente podrá instrumentarse un control de semejante magnitud. Lo que sí está claro es que nadie podrá salir del país cargando un maletín repleto de dólares billetes, tal como estaba permitido hasta ahora. De todos modos, todavía no están determinadas las penas para quienes se arriesguen a incumplir con esta norma.

• Tarjetas. Los gastos con tarjeta de crédito en el exterior son ilimitados. En cambio, durante estas vacaciones, los argentinos no podrán sacar con la tarjeta ilimitadamente reales o pesos uruguayos de los cajeros de Brasil o de Uruguay, por citar solo dos ejemplos. Sólo podrán retirar en el exterior hasta el equivalente a 250 dólares semanales.
Superado ese límite, tendrán que esperar otra semana para conseguir dinero en efectivo.

• Comercio exterior. No hay límites.
Podrán realizarse todas las importaciones y exportaciones al tipo de cambio oficial.

OPERACIONES CON EL DOLAR PARALELO

En cambio, deberán acudir al mercado paralelo del dólar casi todos los que necesiten realizar transacciones financieras, excepto quienes consigan la autorización expresa del Banco Central para comprar el giro o la transferencia en dólares billetes al precio oficial. Quedan comprendidos en este grupo quienes deban:

• Pagar préstamos al exterior.
No importa si se llaman obligaciones negociables, commercial papers, letras o pagarés. Todos los privados que deban plata al exterior, antes de conseguir una remesa al tipo de cambio oficial deberán pedir permiso al Banco Central, que lo concederá o no dependiendo de la discrecionalidad del funcionario de turno. La alternativa a ese trámite es ahora el mercado paralelo del dólar.

• Pagar pólizas de seguros.
Si bien siempre estuvo prohibido el seguro transfronterizo, igualmente muchos argentinos tienen contratadas pólizas de seguros de vida en el exterior. Dado que estos seguros se pagan con giros o transferencias, ahora estos argentinos deberán adquirirlas en el mercado paralelo.

• Regalías y transferencias de utilidades.
Ocurre igual que con los pagos de préstamos al exterior, sólo que, en este caso, será más complicado conseguir la autorización del Banco Central.

• Ahorros en el exterior.
Muchos operadores extranjeros promocionaban, sin eufemismos, la operatoria offshore. A partir de ahora será más difícil remesar ahorros al exterior, ya que habrá que pedir autorización al Banco Central para hacer toda transferencia financiera en divisas. Como ocurrió tradicionalmente en la Argentina, estos operadores deberán bajar el perfil y manejarse con el mercado del dólar paralelo.

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