12 de octubre 2004 - 00:00

Deuda: dan ventajas a pequeños bonistas

Luego de la aceptación de las AFJP, el equipo económico buscará convencer a un mayor grupo de bonistas para que acepten la oferta para salir del default. El blanco principal serán, a partir de ahora, los pequeños inversores -casi 800.000-, que inclinarán la balanza entre el fracaso y el éxito de la renegociación. La apuesta pasa por privilegiar la entrega de nuevos bonos sin quita de capital a este grupo. Cada bonista tendrá prioridad para suscribir un cupo máximo de 50.000 dólares de bonos a la Par, lo que excluye de esta posibilidad automáticamente a cualquier fondo de inversión institucional, desde AFJP hasta fondos buitre que operan en el exterior. Los pequeños bonistas italianos tienen, por ejemplo, 14.500 millones de bonos en default y ya anunciaron que no aceptan quitas de capital. Habrá que ver ahora si aprueban un título que respeta 100% de lo invertido, pero con devolución en 35 años. Los grandes inversores estarán obligados, en cambio, a suscribir bonos Discount, con fuertes descuentos de capital nominal, pero plazos más breves de repago y tasas de interés más altas. Con estos retoques, el gobierno espera superar 70% de aceptación de la oferta, aunque podría conseguirlo más por hartazgo de los inversores y por la escasa posibilidad de cobrarle al Estado a través de juicios, que por el anzuelo que pueda incluir la oferta.

La oferta final para reestructurar la deuda llegará con un tratamiento especial para los pequeños y medianos bonistas: serán los únicos que tendrán acceso real a los bonos Par, que no tienen quita de capital. Este es el mecanismo por el cual el equipo económico espera convencer a los duros bonistas extranjeros (en especial italianos) para que acepten la propuesta.

La clave consiste en ofrecer sólo u$s 50.000 en bonos a la Par por inversor. De esta forma, los grandes fondos de inversión del exterior quedan virtualmente excluidos, ya que a ninguno le serviría suscribir un volumen tan bajo de un título determinado
. Se verán obligados a suscribir Discount, es decir títulos que sí tienen quita en su valor nominal.

Estos detalles (y otros) de la presentación que se realizará ante las autoridades regulatorias de Estados Unidos se estuvieron puliendo en el Ministerio de Economía durante el feriado de ayer. Se espera que en las próximas 72 horas se envíe el prospecto con la emisión de los tres nuevos títulos para la aprobación de la Securities and Exchange Commission (SEC), la cual no debería demorarse -al menos en teoría-más de diez días. De todas formas, ayer voceros del Palacio de Hacienda reconocían que «la versión final del documento aún no está completada».

La propuesta del gobierno es emitir unos u$s 10.000 millones en bonos Par. Pero esa suma se incrementará a u$s 15.000 millones si la aceptación a la oferta supera 70%
. Se trata de una cláusula que fijó Roberto Lavagna al presentar los datos generales de la oferta en junio como incentivo para incrementar la participación de minoristas.

• Participación

La medida de fijar un cupo muy limitado es priorizar la posibilidad de elección de los bonos Par a los pequeños inversores, reacios a aceptar quitas de capital. Dentro de los bonistas a convencer se encuentran 400.000 italianos (tienen u$s 14.500 millones), 50.000 alemanes y cerca de 350.000 inversores locales que tienen papeles de la deuda registrados tanto en el mercado porteño como en otras partesdel mundo (por lo general a través de colocaciones offshore).

La participación de estos grupos de acreedores es vital para conseguir no menos de 70% de aceptación o incluso arrimarse a 80%. En cambio, si las respuestas son en su mayoría negativas las posibilidades de éxito se reducen notoriamente.

El Par es un título de 35 años de duración, sin quita nominal que empieza a devolver el capital recién después de los primeros veinte años
. El valor de este título en el mercado cuando arranque a cotizar no superaría los u$s 30 (ya que la quita en valor presente será sustancial). Sin embargo, la posibilidad de acceder a un título de estas características podría convencer a muchos minoristas de aceptar la oferta, ya que no quieren ver en sus resúmenes de cuenta que han perdido el capital originalmente depositado.

«Este es un argumento falso, porque ningún inversor puede esperar 35 años para cobrar un título que vencía en 2008 o 2010»,
aseguran fuentes del Comité Global, la institución que agrupa a los principales bonistas del exterior. Según ellos, la estrategia del gobierno de «separar» los bonos a la Par no será exitosa.

Tal como está siendo estructurada, los tres bonos que emitirá el gobierno para reemplazar a la deuda en default (unos 152 bonos) serán distribuidos de la siguiente manera:

. Bonos Cuasi Par: pesifican los títulos en default a $ 1,40 más el CER. La totalidad de los u$s 11.900 millones que serán emitidos tendrá como destino las AFJP. Tendrán 42 años de plazo.

.
Bonos Par: serán emitidos a 35 años, sin quita nominal. Estarán reservados para pequeños bonistas, con tenencias de hasta u$s 50.000. La emisión total podría llegar a u$s 15.000 millones, según la demanda.

.
Bonos Discount: tendrán una quita nominal cercana a 55% del capital, pero el plazo más corto (30 años). El monto de la emisión supera los u$s 19.000 millones. Está destinado a los grandes fondos de inversión que ya asumieron las pérdidas por el default. También las AFJP recibirán una pequeña porción de estos bonos (u$s 1.700 millones).

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