Deuda: BlackRock y grandes fondos rechazan la propuesta Argentina pero buscan lograr un entendimiento

Economía

Los grupos Ad Hoc Bondholder y Exchange Bondholder dijeron que la nueva propuesta no alcanza para ser aceptada.

“Si bien no aceptamos la última propuesta de Argentina, es alentador proporcionar una base para un compromiso constructivo”, señalaron en un comunicado conjunto los dos grupos más duros en la negociación de la deuda externa. En el mismo sentido de continuar negociando se había pronunciado ayer el ministro de Economía, Martín Guzmán, cuando señaló que esperaba llegar a un acuerdo al que “se subieran” todos los acreedores. En tanto, el país recibió este miércoles un fuerte apoyo por parte de los países del G 20 que instaron a los acreedores a aceptar la propuesta.

En un comunicado conjunto, los grupos Ad Hoc y Bondholder, consideraron que “la oferta revisada de reestructuración de deuda de Argentina es un paso en la dirección correcta”. Sin embargo, también aclaran que “no alcanza una propuesta que pueda ser apoyada por los acreedores más importantes de Argentina”.

Estos fondos señalan que no fueron consultados sobre los términos de la propuesta, aunque dicen que consideran “alentador” proporcionar “una base para un compromiso constructivo”.

Al respecto, y dando una clara señal en el deseo de buscar un entendimiento, la declaración continúa señalando “estamos preparados para entablar debates sobre modificaciones a la propuesta que puedan lograr una reestructuración consensuada, y creemos que todavía es posible un camino hacia la resolución completa de los problemas restantes”.

Respuesta

Sin embargo, el titular del Palacio de Hacienda en más de una oportunidad dio a entender que esta era la última propuesta argentina. En declaraciones a Reuters Guzmán afirmó: "Hicimos nuestro máximo esfuerzo" y no dejó mucho margen para el dialogo cuando aseveróque “no había espacio para mejorar más las condiciones de reestructuración de la deuda”.

Este martes, ante un foro organizado por Oxford Universtiy el ministro de Economía, señaló que “hicimos una oferta y ahora es el tiempo en que los acreedores deben decidir”. Adelantó que “vamos a seguir trabajando tratar de persuadirlos y que todos los acreedores se suban al acuerdo”.

En tanto, el comunicado de los acreedores sostiene que “romper el estancamiento entre Argentina y sus acreedores es una alternativa mucho mejor que otro ciclo de rechazo y examen de alternativas más drásticas en ambos lados. Una reestructuración consensuada es la mejor ruta posible hacia un retorno de Argentina a los mercados internacionales de capital y un futuro económico sostenible para el país y su gente”.

El comunicado conjunto de los bonistas concluye sosteniendo “como inversores a largo plazo que desean continuar invirtiendo en Argentina en los años venideros, seguimos unidos en nuestro deseo de alcanzar una solución que no solo brinde al gobierno el apoyo inmediato que necesita, sino también el marco económico y legal necesario para alentar futuras inversiones en el país. Nosotros, como los acreedores más grandes de Argentina, seguimos listos para abordar los debates finales con responsabilidad y buena fe, e instamos a Argentina a unirse a nosotros en ese esfuerzo sin demora”.

Diálogo

Esta declaración en principio parece más conciliadora que, las amenazas que dejaron entrever algunos de los fondos más duros – BlackRock, Ashmore- de resolver la cuestión en el ámbito de los tribunales.

A juicio de analistas externos la declaración refuerza las posibilidades de acuerdo, teniendo en cuenta además que estos fondos no son “buitres”, es decir que persiguen lograr rentabilidad y no ganar en juicios.

Pero también advierten que la declaración fue conjunta, de donde estos fondos mantienen una posición negociadora toda vez que podrían llegar a bloquear las cláusulas de renegociación de los contratos si, como afirman, son los acreedores más grandes.

La Argentina hizo importantes esfuerzos para acercarse a la demanda de los acreedores. La oferta inicial fue aumentada de 40 dólares por cada lámina de 100 (tomando una tasa de salida de 10%) a 53,5 dólares – en el caso del Discount llega a 60 dólares-. Este esfuerzo supone reducir de unos 44.000 millones de dólares a 30.000 millones el alivio de la deuda.

Sin embargo, los acreedores más duros siguen demandando una paridad del orden de los 58 a 60 dólares, es decir por encima de los 50 dólares que propusieron los técnicos del Fondo Monetario Internacional como límite para que la deuda argentina sea sustentable.

En tanto, en el marco del G20 se instó a los acreedores En algunos países, existe la necesidad de un proceso de reestructuración ordenado y sostenible de la deuda soberana, con la participación de acreedores del sector privado. Un ejemplo de esto es el caso de Argentina, por el cual alentamos a los tenedores privados de la deuda a considerar la iniciativa de Argentina de una manera positiva”.

El Fondo Monetario Internacional a través de su titular Kristalina Georgieva coincidió en que respecto “al caso de Argentina: el acreedor privado debe ver este como un momento de acción, en el cual tanto acreedores como el país puedan unirse, y es por eso que tenemos que esforzarnos para lograr la colaboración mutua entre acreedores y deudores, de una manera racional y respetuosa. El Banco Mundial y nosotros haremos nuestra parte para garantizar la transparencia de la deuda y la reestructuración”.

En tanto, analistas en Wall Street creen que todavía el tema no esta cerrado. “Depende de Argentina pero la diferencia a alcanzar no es significativa”, concluyen.

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