Gobierno prepara el pago de vencimientos (públicos y privados) hasta marzo del 2022

Economía

El Gobierno ya hace las cuentas finales para cerrar financieramente el 2021 y encarar el primer trimestre de 2022; con la seguridad interna que será un tiempo en el que las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) terminarán de cerrarse, y en tiempos en los que debería presentarse en sociedad (en Buenos Aires y Washington) el Facilidades Extendidas que se discute en estos tiempos.

La información indica que el proyecto de ley que el Gobierno enviará al Congreso en la primer semana de diciembre, y que incluye los lineamientos principales de las metas financieras, fiscales, monetarias, inflacionarias y macro que deberá cumplir el país. Pero además descarta que no habrá que encarar el gran pago de capitales de u$s4.050 millones que se le deben liquidar al organismo por el vencimiento de la primer cuota de capitales fuerte de stand by firmado en 2018. Según descarta el ministerio de Economía en su cronograma financiero anual, esa liquidación deberá ser parte de la renegociación de la deuda con el FMI y no tendrá que ser encarada. Igualmente, tampoco Argentina tiene pensado pagarla ya que, directamente, no tiene el dinero para hacerlo.

No sucede lo mismo con los compromisos que Argentina debe cumplir hasta marzo 2022, y sobre los que no tiene posibilidades de corrimiento de plazos. Así las cosas, Argentina deberá cumplir en tiempo y forma con el pago de los u$s1.800 millones correspondientes a la segunda liquidación del año del stand by firmado en 2018 por el gobierno de Mauricio Macri; dinero que saldrá de los fondos que el propio organismo giró en agosto pasado correspondientes a los Derechos Especiales de Giro (DEG) por un total de u$s4.350 millones.

Como se trata del segundo pago comprometido (el primero fue el 30 de septiembre por la misma cantidad), de los dólares que el FMI envió este año para, teóricamente, ejecutar política activa; sólo le quedarán disponibles al gobierno unos u$s750 millones. Tampoco puede entusiasmarse el Gobierno por ese exiguo dinero restante. En enero le deberá pagar también al Fondo Monetario unos u$s738 millones; con lo cual sólo quedarían en caja unos 12 millones de dólares. Y así se habrán ido los DEG.

Febrero será otro mes complicado. Se le deberán liquidar al Fondo otros 379 millones de dólares y unos u$s195 millones al Club de Paris, por el acuerdo cerrado en junio de 2022 y que implicaba dos pagos antes de la liquidación final de marzo 2022 de 1.900 millones de dólares. Estos tres últimos pagos podrían no tener que ejecutarse, si para febrero del próximo año se cerrara el Facilidades Extendidas. Esta es la intención del Ministerio de Economía de Martín Guzmán. Que todos los vencimientos con el FMI y el Club de París desde febrero en adelante pasen a ser renegociados, y queden fuera de agenda hasta después de 2026. Para esto, otra vez, es indispensable cerrar el Facilidades Extendidas antes de marzo de 2022.

El esquema más realista es que haya que liquidar los 1.800 millones de dólares de fin de año y, si las negociaciones avanzan ya comenzado 2022, especular con incorporar el resto de los vencimientos al nuevo Facilidades Extendidas y, ya con una Carta de Intención firmada, abrir un nuevo esquema de conversaciones con el Club de París para también prorrogar los pagos a ese organismo. En definitiva, tanto ante el FMI como el Club de París, los acreedores son los mismos: los principales países desarrollados del mundo, a los cuales Argentina les debe dinero en todas las variables posibles.

Argentina también deberá cumplir mientras tanto con los compromisos financieros con los privados. El 9 de enero Martín Guzmán tendrá una deuda de honor. Deberá liquidar en tiempo y forma el pago de unos u$s500 millones en total, correspondientes al segundo pago (el primero fue el 9 de julio de este año) del vencimiento de la deuda reestructurada en agosto 2020. En total, durante todo el 2022, Argentina deberá cumplir con el pago de unos u$s1.100 millones a los tenedores de la deuda reestructurada. Se liquidarán con reservas, ya que no hay posibilidades sensatas de pensar en colocar títulos públicos soberanos a tasa razonable. Mucho menos para cerrar el vencimiento de enero.

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