La mochila de la deuda sigue intacta sobre el futuro de la Argentina

Economía

El tema de la deuda no se resuelve con este acuerdo porque ninguna deuda ilegítima, por tanto tomada sin evaluar la capacidad de repago, puede resolverse financieramente. Sí es cierto que  se han despejado vencimientos de corto plazo.

El acuerdo sellado con los bonistas o acreedores extranjeros no resolvió el tema de la deuda. Porque ninguna deuda ilegítima, por tanto tomada sin evaluar la capacidad de repago, puede resolverse financieramente.

Una deuda de esta naturaleza obliga siempre al deudor a volver al mercado financiero internacional para endeudarse y cancelar el capital que adeuda.

Por ende implica mantener una lógica de endeudamiento perpetuo. Lógica que hace crisis en función de los términos del intercambio, el volumen del saldo comercial, la tasa de interés que tenés que pagar por el nuevo capital comparada con la del viejo, la relación entre la tasa de crecimiento y la tasa de interés que pagas y el quantum de superávit fiscal. Donde además ni los términos del intercambio ni la tasa de interés internacional (que inciden en todo lo demás) dependen de Argentina.

Por eso no hay solución financiera para lo que fue una construcción política de la dominación que es lo que es la deuda. En este sentido, la lógica de la sostenibilidad supone un país que estabiliza un pago permanente de intereses y que todos los años sale a financiarse para cancelar deuda. Y presupone un escenario ficcional donde todas las variables mencionadas se acomoden. Pero además donde el tributo de la Argentina hacia los acreedores se mantenga de manera permanente.

Pero lo que también es cierto es que el gobierno logró despejar los vencimientos que tenía en los próximos años respecto a los acreedores privados. La reducción es importante. Los vencimientos son menos del 10 por ciento de lo que eran previo a la negociacion. Eso libera divisas y quita presión sobre las cuentas públicas. Ahora bien, el tema es que para despejar en serio el horizonte del actual periodo gubernamental hay que resolver los 44.000 millones que le debemos al FMI.

Este tema es el que implica la mayor complejidad ya que en el no solo está en juego cuánto pretenderá cobrar el FMI (este no es el problema central). La cuestión es el debate sobre las condiciones de política económica que se planteen en la relación con el FMI. Si el Fondo impone restricciones fiscales y monetarias indudablemente la reactivacion será más lenta y más desigual.

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