Los balances de las principales empresas en la Argentina reflejan la siguiente paradoja: si sube el dólar, aumentan las exportaciones, pero se les incrementan las deudas que tomaron en el exterior. Si baja, facturan menos, pero se les reduce el pasivo. Es lo que está sucediendo y se reflejará más la semana próxima con la presentación de los balances de las cotizantes en la Bolsa. Para el gobierno, el dilema es de otro nivel: si sube el dólar, es bueno porque obtiene más recaudación, pero hay inflación.
Salió del billete de 20 dólares y no entiende bien qué pasa en la Argentina. Pero, Andrew Jackson también tuvo lo suyo. Popular, autoritario, personalista, tenía verdadero odio por el dinero. Se le dio por cerrar el Banco Central, y hasta prohibió el papel moneda, desancadenando la «crisis de 1837», (que le endosaron a Nicholas Biddle, presidente del banco). Como por aquí, digamos...
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