¿Disfrazan también la suba del gasto?

Economía

Más que la inflación, el dato que miran de cerca inversores y analistas es el del gasto público. Esto se debe a que el crecimiento de la economía hoy está basado en el ahorro que todos los meses muestran las cuentas públicas. La bonanza internacional ayuda, pero si no existiera el superávit fiscal, de nada serviría. Ayer se informó que en abril el ahorro fue de $ 1.617 millones, lo que es 5,5% mayor que el del año pasado. Pero entran en escena dudas acerca de cómo están contabilizándose algunas partidas. Se produjo una notable desaceleración del gasto en obras públicas, y de un crecimiento superior a 70% en los meses anteriores, en abril sólo lo hizo 12,5%. Incluso bajó respecto de marzo. La explicación oficial es que hay programas de obras que se transfirieron a las provincias, con lo cual sólo cambió la forma de computarlo. Otro elemento a considerar es que para mostrar menor gasto se está acumulando deuda con proveedores que no queda registrada. Los montos no son significativos para generar alarma, pero se están observando vicios que eran clásicos de los últimos años de la convertibilidad. El gobierno mantiene un buen nivel de ahorro a pesar del desborde del gasto público. Y tiene cierto margen de maniobra con ingresos que aportarán empleados que vuelven a la jubilación estatal. Pero sigue siendo el dato a monitorear todos los meses, más después de estas suspicacias.

El superávit fiscal primario de abril llegó a los $ 1.617 millones, con lo que superó en 5,5% el obtenido por el Tesoro el mismo mes del año anterior. Las cifras confirmaron que el gasto del gobierno continúa creciendo por encima del nivel de recaudación, aunque todavía hay margen amplio para que las cuentas públicas continúen dando resultados positivos.

Mientras la suba de los ingresos llegó a $ 2.372 millones, el gasto primario (no incluye intereses) lo hizo a $ 2.289 millones.

Fue clave para evitar que se produjeseuna disminución en el nivel de ahorro primario una reducción sustancial en el ritmo de aumento del gasto en capital, que refleja lo que el gobierno dedica a obra pública. Sólo creció 12,5%, cuando venía haciéndolo a un nivel superior a 70% interanual (como sucedió en marzo). Incluso, sorprendió que se haya producido una disminución de 13% respecto del mes anterior.

Una de las alternativas es que el gobierno haya postergado pagos a contratistas para mejorar las cuentas. Otra posibilidad es que haya disminuido el ritmo de crecimiento de la obra pública, lo cual parece poco probable. El Ministerio de Economía explicó que se debe, en parte, «a las transferencias a los gobiernos provinciales a través del Programa de Desarrollo Urbano y Vivienda».

En conferencia de prensa, la ministra de Economía, Felisa Miceli, reveló que con los fondos ahorrados el gobierno «está ayudando muy fuertemente al Banco Central en la compra de divisas». Y recordó que en el primer trimestre del año, el Estado aumentó 56% los recursos del Tesoro destinados a tal efecto. En el BCRA, sin embargo, siguen reclamando mayor nivel de apoyo.

  • Acomodamiento

    Un dato que surge claramente de un análisis de lo sucedido en los cuatro primeros meses del año es que en todos estos períodos la cifra de superávit estuvo apenas entre 30 y 80 millones por encima de las del mismo período de 2006. Para muchos analistas, esto demuestra que la Secretaría de Hacienda procura «acomodar» las cifras para que no se produzca en ningún período una disminución nominal del ahorro. El acumulado del primer cuatrimestre mostró un ahorro de $ 6.703,3 millones de pesos, lo que implica una suba de $ 261 millones comparado con igual período del año anterior.

    Claro que se produce una reducción importante en relación con el PBI. Se calcula que de un nivel de superávit superior a 3,5% del producto, se pasará este año a 3%. La balanza se compensará, de todas maneras, con los fondos que provendrán de las AFJP de aquellos aportantesque optan por volver al sistema de reparto. Una parte de estos fondos se traspasan a partir de setiembre desde las cuentas individuales a la ANSeS.

    Otros aspectos vinculados con el superávit fiscal correspondiente a abril son los siguientes:

  • Los ingresos en concepto de seguridad social aumentaron 77% respecto del año anterior, totalizando $ 2.829 millones. Para semejante incremento colaboran los aumentos salariales de los empleados registrados (porque efectúan mayores aportes patronales), el blanqueo de trabajadores que empiezan a aportar y la moratoria previsional, que sumó a cientos de miles de personas al sistema, que anteriormente no estaban en condiciones de jubilarse.

  • Si bien suben los aportes a la ANSeS, también aumenta de manera sostenida el gasto en seguridad social. Las prestaciones en este rubro se elevaron hasta $ 3.362 millones en abril, lo que implica una diferencia de 63% respecto del año anterior. Se explica por el aumento de las jubilaciones y por más de un millón de personas que comenzaron a cobrar haberes previsionales por el ingreso a la moratoria.

  • Los intereses de la deuda tuvieron también un fuerte salto, que pasó de los $ 442 millones a los $ 980 millones, nada menos que 121%. Por eso, el superávit financiero (luego del pago de deudas) se redujo a $ 636 millones.
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