Como además se descuenta que el año pasado las pérdidas fueron muchas y el tributo a las Ganancias será más que magro, y como las pérdidas pueden trasladarse a varios períodos hacia adelante, el impuesto tendría malos resultados varios años hacia adelante.
Esto quiere decir que, ante la inminencia sobre el cierre de un período fiscal de un cambio radical en las reglas de juego que justifique la modificación total de la estructura de un negocio y genere pérdidas, una empresa estaría autorizada (algunos dicen, obligada) a incluir en el balance ese cambio. Como se considera que una devaluación de 40% estaría dentro del criterio de «duda de la continuidad del negocio», las multinacionales estarían autorizadas a utilizar el mecanismo.
La justificación se basa en que se trata de un mecanismo indirecto de
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