• La convertibilidad no se parece en nada a la europea, por caso, porque se descuidó lo microeconómico: es que sin empresas rentables no hay equilibrio perdurable.
• Además, generó deflación, que es peor que la inflación. La Argentina tuvo 20% menos que EE.UU. de inflación.
• Otro mal es la asignación de recursos: los bancos les prestaron a quienes no debían competir con el extranjero (servicios, el Estado...) y abandonaron a las empresas que sí debían competir.
• La Argentina no tuvo un problema fiscal: en los '90 recaudó dos puntos más que los países de la OCDE, y hasta conocimos impuestos insólitos como los que gravaban los intereses pagados y las transacciones financieras, por eso perdió competitividad y ahí nacen todos los problemas.
• El otro gran tema es la reforma previsional, que ni siquiera imitó el modelo chileno: se hizo un adecuada financiación.
• Ninguna política económica triunfa a costa de los empresarios. Hay que encarar siete tareas básicas: la cuestión social, la deuda, la consolidación del sistema financiero y el relanzamiento del sistema previsional, recrear la confianza entre los empresarios (incluso de las privatizadas), el acceso a los mercados, generar confianza en los inversores, dejar de buscar atajos a la prosperidad y aprender de lo que nos pasó.
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