16 de diciembre 2005 - 00:00

Economistas hablan de "decisión arriesgada" y de un hecho "más político que económico"

La decisión del presidente Néstor Kirchner de cancelar la totalidad de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es "positiva" debido a que conduce a "un país más normal", coincidieron esta mañana economistas de distintas tendencias.

No obstante, los más reacios dijeron que hacerla en un solo pago es "arriesgado" y que la decisión es "más bien un hecho político que económico".

Para el economista Marcelo Lascano, integrante del Plan Fenix, "el tema del Fondo tiene dos capítulos: uno concluido, que es la decisión en sí, la cual técnicamente parece razonable, y el otro la necesidad de ahora en más de medidas muy estrictas de disciplina fiscal y monetaria".

"El endeudamiento siempre me fastidió porque es un derroche y porque las condiciones son equivocadas", sostuvo el economista.

Lascano, en declaraciones radiales, afirmó que la decisión del presidente Kirchner es "una medida de estrategia política, pero eso no es mala palabra", tras lo cual agregó "la realidad no monetaria es terminar con la hegemonía del Fondo en la determinación de nuestras políticas".

Mario Blejer, ex presidente del banco Central, afirmó que la medida "se ha visto en el mundo como un paso positivo".

"Desde el aspecto financiero me parece que es un paso positivo, dado que no hay 'default' residual", opinó Blejer, quien agregó que, "sin esto no se podían hacer inversiones y se perdía dinero".

No obstante, el ex funcionario dijo que queda por ver cómo impacta la decisión en el largo plazo y "cómo se aprovecha para resolver los problemas de crecimiento y aliviar la situación social".

Por su parte, el economista
Aldo Ferrer dijo que tiene una imagen "positiva" de la decisión "desde muchos puntos de vista".

"En el debe y el haber de la medida puede haber alternativas, yo me inclino a pensar que es positivo", dijo Ferrer a radio Del Plata, para luego asegurar que "lo que Argentina necesita es una fuerte confianza en sí misma".

"Nos hemos arruinado la vida durante mucho tiempo y debemos revertir esto", afirmó en ese sentido.

Otro integrante del Grupo Fénix,
Alejandro Vanoli, manifestó que "no tener deuda con el FMI implica que se converge así en un país normal y aunque un pago al contado es poco cómodo hoy, es mejor para 2007, que era un año cargado de vencimientos".

"La medida es positiva. Era imposible llegar a un acuerdo nuevo con el FMI y es rescatable también una actitud coordinada con Brasil en cuestiones fundamentales", precisó.

El economista afirmó que "si Argentina hubiera anunciado la medida antes que Brasil hubiera sido negativo" y descartó algún impacto en el dólar. "Puede ser que en el corto plazo haya alguna turbulencia, pero el impacto no debería ser importante. Las reservas bajan y cae la deuda, desde lo económico, este pérdida no debería impactar", opinó Vanoli.

Con tono crítico,
Carlos Melconian consideró que la decisión "es más bien un hecho político que económico" y que si bien "no es un acto irrelevante, tampoco para aplaudir".

Según el economista en la última elección presidencial, la medida "no cambia mucho las cosas y sólo ahorra un poquitito de intereses".

"Creo que esto profundiza en el ciudadano la idea de un Presidente que pone arriba de la mesa lo que hay que poner, mientras que para otros instaura la sensación de que se mueve mucho visceralmente", acotó Melconian.

Por su parte,
Orlando Ferreres sentenció que "este es un anuncio de un impacto altísimo y un poco arriesgado". La decisión de cancelar la deuda en un solo pago es un poco arriesgada, dado que el Banco Central tardará aproximadamente un año en recuperar su nivel de reservas", señaló Ferreres, a la vez que admitió que "la libre disponibilidad está por encima de la convertibilidad".

Claudio Loser, ex titular del Departamento Hemisferio Occidental del FMI, dijo que la medida "en términos de efecto económico es ligeramente neutro o levemente negativo" y que con el "con el Fondo o sin el Fondo las políticas tienen que ser muy parecidas".

Para
Juan José Llach, "no está mal irse por el lado de cumplir con las deudas", aunque "hubiese sido más prudente hacer lo mismo en dos o tres años", en forma gradual. "Es bueno que los países tengan la capacidad autónoma de tomar decisiones. La pregunta ahora es si vamos a ser capaces de manejar esa libertad", dijo a radio 10 el ex ministro de Fernando de la Rúa.

Por su parte, el diputado nacional y economista de la CTA,
Claudio Lozano, dijo: "si esta decisión sirve para que yo tenga más libertad y disponga de más recursos para solucionar el tema de la desigualdad, me parece bien".

"Pero ayer yo planteé en la discusión sobre el Presupuesto en el Congreso que frente a semejante anuncio, los recursos que quedaban libres debían utilizarse para otros usos. Y la bancada oficialista me contestó que estos recursos iban a ser inmovilizados para un fondo anticíclico", recordó Lozano.

Desde Ecolatina, la consultora fundada por el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, el economista
Ricardo Fuentes manifestó ayer su apoyo a la decisión del Gobierno de cancelar la deuda con el FMI. "Me parece un paso positivo, consecuente con la política que se viene desarrollando desde hace un par de años", dijo Fuentes.

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