Los analistas deducen que la empresa decidió suspender el pago de los intereses que hasta ahora se venían pagando puntualmente, como una forma de mostrar a los bancos que la situación cambió con el nuevo accionista y, al mismo tiempo, presionar para que haya interés en negociar más rápido la recomposición total de la deuda.
En el acta de directorio, elevada a la Bolsa junto con el comunicado, se indicó que «se considera financieramente conveniente iniciar de inmediato el proceso de reestructuración de deuda y, mientras tanto, suspender el pago de los intereses que se fueran devengando».