EEUU: Consumidores, con menos confianza
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Los analistas enfatizaron que si bien los consumidores estadounidenses están preocupados por el desempleo, han seguido comprando casas y autos a un ritmo récord.
De hecho, las cifras de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios mostraron ayer que las ventas de viviendas de segunda mano se incrementaron 3% en enero, a una tasa anualizada récord de 6,09 millones de unidades, desde un ritmo de 5,91 millones en diciembre.
Las cifras desafiaron los pronósticos según los cuales las ventas de casas de segunda mano disminuirían.
«La economía sigue floja, la vivienda sigue fuerte», dijo David Lereah, jefe de economistas de la asociación.
El gasto del consumidor y la fortaleza del mercado de la vivienda han sido los dos puntales de la recuperación de la economía estadounidense.
• Perspectiva
«La caída más reciente (en la confianza del consumidor) indica que las perspectivas de que el gasto se acelere en el corto plazo no son muy buenas», comentó Bhagavatula, de RBS. De acuerdo con la experiencia, una vez que la incertidumbre sobre Irak disminuya, la confianza del consumidor deberá recuperarse y, junto con ella, la economía.
Sin embargo, los analistas están cada vez más preocupados por los crecientes precios de la energía y es importante destacar que el Conference Board precisó que el alto costo de los combustibles es uno de los factores que deprimieron al consumidor.
Los precios del gas natural subieron fuertemente esta se-mana, debido a que el frío invierno boreal ha hecho disminuir las existencias de Estados Unidos, mientras que los precios de la gasolina llegaron a más de 2 dólares el galón en algunas áreas del país, una barrera psicológica para los consumidores. «Existe una sensación de que los costos de la energía están comenzando a repercutir», dijo Dominic Konstam, jefe de estrategias de tasas de interés de Credit Suisse First Boston.
«Actúa como un impuesto sobre el consumidor y podría restringir los gastos en el futuro», agregó.
Konstam resaltó que los precios del combustible limitan los márgenes de ganancias de las empresas en un período de debilidad económica y de una creciente competencia, lo que hace que las compañías no puedan traducir esos altos costos en alzas de precios.




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