15 de abril 2005 - 00:00

Ejemplo

Brasil está a punto de incorporar una sana medida para dar más solidez al manejo de las cuentas públicas. Estudia limitar la recaudación de impuestos. Pondría límites así a la extracción de recursos del sector privado. Está claro que todo dinero que entra en el Estado se gasta. Muy pocas veces, y sólo por algunos meses, se ahorra. Por eso la importancia de la medida. Sin dudas, para imitar, más cuando lo que abunda aquí es la creatividad para generar nuevos impuestos.

Brasilia (ANSA) - El gobierno brasileño estudia fijar un techo al superávit primario consolidado del sector público y un límite a la recaudación del fisco, como forma de mantener su promesa de no aumentar la carga tributaria y, al mismo tiempo, preservar recursos para inversiones.

«Es una propuesta que los técnicos han discutido, pero aún no se tomó la decisión definitiva», dijo una portavoz del Ministerio de Planeamiento.

La portavoz explicó que la decisión será tomada hoy, luego de una reunión entre el ministro Paulo Bernardo y el presidente Lula da Silva.

Bernardo enviará hoy al Congreso la Ley de Directrices Presupuestarias (LDO, siglas en portugués), la ley anual que establece los lineamientos que el gobierno debe observar al elaborar el presupuesto público del año siguiente.

En caso de que Lula da Silva acepte las dos propuestas, esas serán las grandes novedades de la LDO para 2006.

Desde su asunción, el gobierno de Lula da Silva siempre fijó un piso para el superávit primario, que actualmente es de 4,5% del Producto Bruto Interno (PBI). Para 2006, el compromiso es un superávit mínimo de 4,25%.

La novedad es que ahora se estudia también un «techo» a ese superávit, lo que exigirá al Tesoro Nacional un control más fino de los gastos federales. Ya no podrá excederse en el ajuste fiscal para asegurar con amplio margen el cumplimiento de la meta.

La meta fiscal del sector público presupone la participación de los estados, municipios y empresas estatales, pero es el gobierno central el que garantiza el resultado consolidado. De ser aprobada la propuesta, la meta de superávit primario del conjunto de sector público pasará a tener como referencia una banda, y no apenas una meta mínima, como hasta ahora.

El gobierno de Lula da Silva otorga gran importancia al superávit primario para demostrar su compromiso con el equilibrio fiscal, más ahora que decidió no renovar su acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que ya no auditará sus cuentas públicas.

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