Con la compra de la filial argentina del Banco Société Générale (SG) por parte del Banex, renacerá el Banco Supervielle. Este es el nombre que quedará de la fusión de ambas entidades, según anunciaron ayer los compradores al realizar el anuncio de la operación. «Creemos que lo peor para la economía y para el sistema financiero ya pasó», aseguró ayer Ricardo Camandone, director del Banex, al explicar los motivos de la compra, que significará la salida del país de la institución francesa tras una permanencia de 64 años (el Société se había instalado en 1940). No trascendió el monto de la operación, pero desde Banex aseguraron que se pagó un «precio positivo», aunque se tuvieron en cuenta las pérdidas que los amparos generaron en la institución francesa y las que esto podría ocasionar en el futuro. Según Camandone, la decisión de comprar la institución francesa pasa por una cuestión de sinergia. «El Banex está muy focalizado a la banca regional y de consumo, mientras que el Société tiene mucha presencia en Capital y en el Gran Buenos Aires en el negocio de banca universal», explicó.
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La nueva institución será el sexto mayor banco privado de capital nacional medido por depósitos, tendrá $ 1.965 millones en activos, 112 agencias (52 de Banex, 60 del SG), cerca de 2.000 empleados ( serán absorbidos, aunque no la totalidad) y unos $ 250 millones de patrimonio neto. Según estimaron ambas partes, recién en el primer trimestre de 2005 quedaría completada la operación, que aún requiere de la aprobación del Banco Central y de la Comisión de Defensa de la Competencia.
Marc Emanuel Vives, titular del SG en la Argentina, explicó que la causa que lleva a la institución a alejarse del país es «la intención de concentrarse en mercados estratégicos, ya que la operación en el país era aislada dentro de la región». Tras la devaluación ya hubo varios bancos extranjeros que abandonaron el país: Scotiabank (Canadá), Crédit Agricole (francés), Sudameris (franco-italiano), Lloyds (inglés) y ahora el SG, a los que se sumaría en breve la Banca Nazionale del Lavoro.
La reaparición del nombre Supervielle es una historia aparte. En realidad, ambos bancos fueron creados por la familia homónima. El histórico Banco Supervielle fue comprado por el Société Générale en 1964 y hace apenas un par de años prescindió del nombre. El Banex, que surgió del banco Exprinter, también fue creado por otra rama de los Supervielle, a tal punto que varios directivos de la institución descienden de ese «tronco» y conservan el apellido. «Hay mucha gente que aún sigue llamando Supervielle al Société Générale; nos parece una marca fuerte con buen potencial para ser explotada», señalaron los compradores.
La marca Banex no desaparecerá. Se la seguirá utilizando para desarrollar uno de los negocios más fuertes del banco: los 28 centros de atención de jubilados, ya que atienden a más de 400.000 en distintas ubicaciones de la Ciudad y el conurbano. Además, continuarán explotando el negocio de créditos a empleados públicos y pago de salarios en San Luis, ya que la entidad actúa como agente financiero de la provincia.
Camandone resaltó que el futuro banco tendrá un «mix» de negocios: «Parte de los ingresos estarán generados por servicios y otra por el incremento del crédito al sector privado, que va recuperándose». Este año, el Banex presentará un balance con ganancias por cerca de $ 10 millones, mientras que el SG aún no consiguió salir del rojo.
Ya desde el año pasado el Banex estaba analizando la posibilidad de expandirse a través de una compra. Había intentado con el Suquía, que estaba en manos del Banco Nación, pero el proceso quedó desierto (finalmente, en una segunda ronda se lo adjudicaron al Macro Bansud). Con esta operación, el Banex se suma a un pequeño grupo de entidades nacionales que va incrementando su porción de mercado a fuerza de compras. Los casos más notables son los del Macro Bansud, Patagonia (adquirió el Sudameris en 2002 y este año el Lloyds) y también el Banco de Santa Fe (de Enrique Eskenazi), también dueño de los bancos de San Juan y Santa Cruz.