4 de abril 2005 - 00:00

El Central sube tasa y sale a absorber $ 1.600 millones

Martín Redrado
Martín Redrado
Para domar la suba inflacionaria de los últimos cuatro meses, el Banco Central se dispone en este segundo trimestre de 2005 a llevar adelante una política monetaria muy restrictiva, con una absorción cercana a los $ 1.600 millones. Esta postura también eliminará cualquier posibilidad de incremento del dinero circulante en poder del público con seguridad en los próximos seis meses y probablemente hasta fin de año.

La necesidad de absorción surge del propio programa monetario: el Central ya hizo público que querrá ubicar la base monetaria amplia (circulante más encajes de los bancos) alrededor del «piso» establecido para junio, que llega a $ 48.745 millones. Pero a fin de marzo se ubicaba en $ 50.375 millones.

Entre las medidas inminentes que tomará el BCRA para limitar la cantidad de dinero en el mercado figura para esta misma semana una suba de las tasas de pases pasivos
, actualmente a 2,75% anual. Se trata del costo de captar fondos de corto plazo y hoy se ubica en los mismos valores estipulados por la Reserva Federal de Estados Unidos. Por lo tanto, se aumentará a no menos de 3% anual. Además, durante abril se alentará que los bancos cancelen redescuentos anticipadamente, luego del « descanso» de marzo.

Ya en marzo el Central estuvo mucho menos activo en el mercado cambiario. Compró sólo 140 millones de dólares, el nivel más bajo de intervención desde setiembre de 2003 (un año y medio). Contó, eso sí, con la ayuda del Banco Nación que se transformó en uno de los principales compradores de dólares.


Esta ausencia de la institución que preside Martín Redrado del mercado de cambio implicó una menor inyección de pesos que, además, fue apoyada por un incremento en la colocación de Lebac. Esta misma política de emitir poco y absorber mucho con emisión de bonos es la que regirá durante los próximos tres meses.

«Estamos eliminando cualquier posible incremento de inflación por el manejo monetario. Pero no es lo único que se debe considerar al hablar de inflación»,
explican altos funcionarios del Banco Central. Así aluden a la necesidad de una política fiscal prudente,sin aumentos de gastos que actúen de manera expansiva sobre la cantidad de dinero en circulación.

De todas formas, este segundo trimestre será claramente «contractivo» también en lo que respecta a la política fiscal. Se producen los vencimientos anuales de los impuestos a las Ganancias y Bienes Personales, los que el año pasado generaron un récord de recaudación (superior a los $ 12.000 millones en mayo) y también un altísimo superávit fiscal. En aquel período la economía tuvo un bajón, aunque los analistas no logran ponerse de acuerdo si fue por la ajustada política fiscal o pesaron otros factores, como el temor a una crisis energética, también hoy presente. Un informe de Banco Río aseguró que el BCRA deberá poner en marcha una política mucho más agresiva para contener los desbordes de precios. Y sugiere las siguientes posibilidades:

•Un aumento de la tasa de interés de los pases pasivos, una herramienta que usa el Central para absorber pesos a un día de plazo.


•Menores niveles de intervención cambiaria (que ya está ocurriendo).

Tasas de interés « significativamente más altas» para lograr que parte del efectivo en poder del público salga de circulación.

Dejá tu comentario

Te puede interesar