El ministro de economía Hernán Lorenzino junto a Joseph Stiglitz, Nobel en 2001.
El ministro de Economía, Hernán Lorenzino, remarcó la importancia del pago de obligaciones impulsado por el Gobierno junto a las políticas de inclusión social. Además, afirmó que permitió un "crecimiento sostenido desde el 2003 en adelante, con una mejora en la distribución del ingreso y mayor demanda para el mercado interno".
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Según el funcionario, el desendeudamiento "permitió del 2003 a esta parte recuperar soberanía política, que nos permitió tener las herramientas para incrementas las tasas de crecimiento potencial y efectiva del PBI". Entre los tipos de medidas que habilitadas mencionó a las cambiarias y fiscales, que sirvieron de ayuda para mantener competitivo al tipo de cambio.
"Es cambiar el círculo vicioso de la deuda a un círculo virtuoso en el cual el desendeudamiento se constituye en una explicación importante de la ausencia de una restricción importante, que es la de divisas". Así remarcó en su disertación en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, junto a Joseph Stiglitz, premio Nobel de economía en 2001.
Lorenzino contrastó también las políticas de los últimos gobiernos con las de Carlos Ménem. En ese sentido, aseguró que "a diferencia de lo sucedido en la década del noventa, cuando la Argentina se endeudaba para financiar el déficit fiscal, con la llegada al poder del expresidente Néstor Kirchner cambió el paradigma a partir de políticas de Estado que nos permitieron recuperar la soberanía política".
A modo de ejemplo, el ministro recordó que en 2002 la deuda representaba "166% del PBI y tras el pago del Boden 2012 se ubica en 42%, con apenas 19% entre los privados, incluyendo a los organismos multilaterales de crédito".
La "gran batalla", para el funcionario, fue la decisión de hacer frente a los pagos de deuda con las reservas del Banco Central, sin necesidad de recurrir a nuevos financiamientos externos. Por último, señaló que "la estatización de los fondos de pensión, la asignación universal por hijo y la recuperación de YPF no hubieran sido posibles bajo las recetas del FMI".
Sobre la crisis del euro, el titular de la cartera económica argumentó que el BCE, el FMI y la UE "reinciden sobre recetas que ya fueron probadas, y fueron probadas en particular con nuestro país, y vuelven a ser sugeridas". Para explicarlo adujo que no es coincidencia, "no refleja la inoperancia y el capricho de instituciones financieras internacionales, sino que sigue un objetivo claro que es que el sector financiero no sea el que cargue con los costos de las malas decisiones tomadas por ese propio sector".
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