El FMI estima que el mundo crecerá 3,5% y los países emergentes 5,6%
-
Cómo aprovechar las ofertas y no perder dólares: qué es lo que conviene comprar en el exterior
-
Empresarios de sectores clave respaldaron el rumbo económico de Milei, pero alertaron que el proceso "requerirá de dolor"
Pero las previsiones globales a corto plazo están basadas en dos supuestos importantes:
• Que la legislación vigente en Estados Unidos, que implica una drástica reducción obligatoria del déficit presupuestario federal -el "precipicio fiscal"-, será modificada a fin de evitar una fuerte contracción fiscal a corto plazo.
Cae la inflación mundial
En las economías emergentes y en desarrollo, el Fondo espera que el crecimiento se modere a 5,6% en 2012 pero prevé que repuntará a 5,9% en 2013, una revisión a la baja de 01, y 0,2 puntos porcentuales en 2012 y 2013, respectivamente.
Se prevé que, a corto plazo, la actividad de muchas economías de mercados emergentes estará respaldada por la distensión de las políticas iniciada a fines de 2011 o comienzos de 2012 y, en los países importadores netos de combustible, por el retroceso de los precios del petróleo, según el grado en que esa caída se vea reflejada en los precios minoristas de cada mercado nacional.
En cuanto a las perspectivas inflacionarias, se proyecta que, a nivel mundial, la inflación de precios al consumidor disminuirá a medida que se modere la demanda y retrocedan los precios de las materias primas. Globalmente, el nivel general de inflación disminuiría de 4,5 % en el último trimestre de 2011 a 3%-3,5 % en 2012-13.
Peligros
Como en anteriores informes, el Fondo sigue advirtiendo que "los riesgos a la baja continúan preponderando en estas perspectivas mundiales debilitadas". El riesgo más inmediato sigue siendo el recrudecimiento de la crisis de la zona del euro si la acción en el ámbito de las políticas se demora o resulta insuficiente. En ese sentido, el FMI considera que los acuerdos concertados en la cumbre de dirigentes de la UE están bien encaminados, pero señala que "se necesitan otras medidas -pese a los ingentes obstáculos a su implementación-, como lo muestra el deterioro que sufrieron hace muy poco los mercados de deuda soberana".
También destaca con un riesgo importante a corto plazo "la posibilidad de un endurecimiento excesivo de la política fiscal en Estados Unidos, en vista del impasse que ha caracterizado últimamente al proceso político".
En una eventualidad extrema, sostiene el Fondo, si las autoridades no llegan a un consenso para prolongar la aplicación de algunos recortes impositivos transitorios y evitar que se produzcan profundos recortes automáticos del gasto, el déficit fiscal estructural estadounidense podría disminuir más de 4 puntos porcentuales del PIB en 2013.
En ese caso, el crecimiento de Estados Unidos se estancaría el año próximo, con repercusiones significativas en el resto del mundo. Además, advierte que si se pospone el aumento del tope de la deuda federal, podrían acrecentarse los riesgos de trastornos en los mercados financieros y de pérdida de la confianza de los consumidores y las empresas.
Otro riesgo consiste en un avance insuficiente en la elaboración de planes creíbles para la consolidación fiscal a mediano plazo en Estados Unidos y Japón.
Emergentes
Los riesgos a la baja para el crecimiento en las economías de mercados emergentes y en desarrollo parecen estar vinculados según el FMI, principalmente a factores externos a corto plazo. La desaceleración del crecimiento observada en los mercados emergentes desde mediados de 2011 ha sido en parte consecuencia del endurecimiento de las políticas frente a los indicios de sobrecalentamiento. Pero las políticas se distendieron posteriormente y ese proceso se intensificará en el segundo semestre de 2012.
Aun así, para el FMI "persiste la inquietud de que el crecimiento potencial de las economías de mercados emergentes resulte inferior a lo esperado".
El crecimiento de estas economías ha superado las tendencias históricas durante la última década aproximadamente, en parte gracias a una profundización financiera y una rápida expansión del crédito, lo cual bien posiblemente haya generado "expectativas exageradamente optimistas sobre el crecimiento potencial".
Inquietan también, según la perspectiva del organismo, los riesgos para la estabilidad financiera en el ambiente actual de debilitamiento del crecimiento mundial, elevada aversión al riesgo y ciertos indicios de presiones internas. En particular, los países exportadores de materias primas, por su parte, son vulnerables a nuevos descensos de los precios de las materias primas.
A mediano plazo, existen también riesgos extremos de un aterrizaje brusco en China, donde el gasto en inversión podría reducirse más drásticamente en vista del exceso de capacidad en varios sectores.
Del lado positivo, el Fondo rescata que los riesgos en torno al precio del petróleo se han disipado en los últimos meses como consecuencia de la interacción registrada entre los cambios en las condiciones futuras del mercado y la percepción de la situación geopolíticas. El precio del petrolero podría bajar dado que la oferta ha mejorado gracias al aumento de la producción de Arabia Saudita y otros exportadores clave como asimismo porque la demanda se ha debilitado.
Prioridad.
Para el Fondo "la prioridad máxima radica en resolver la crisis de la zona del euro". El FMI entiende que si se implementan plenamente, los acuerdos recientes contribuirán a quebrar la interacción adversa entre las entidades soberanas y los bancos, y a crear una unión bancaria. En particular, una vez que se instituya el mecanismo único de supervisión acordado para los bancos de la zona del euro, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) podría recapitalizar los bancos directamente. Además, señala que la asistencia otorgada a España por medio del MEDE no tendrá carácter de crédito preferencial, medida que es considerada importante para apuntalar la confianza del mercado. Asimismo, sostiene que los dirigentes reafirmaron estar dispuestos a contemplar la posibilidad de que el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) y el MEDE compren bonos soberanos en los mercados secundarios.
Pero el Fondo advierte que estas medidas deben estar complementadas por un mayor avance hacia la unión bancaria y fiscal:
• Un compromiso creíble hacia una unión monetaria robusta y completa. C onsidera necesario un mecanismo paneuropeo de garantía de depósitos y un mecanismo de resolución bancaria con facilidades de respaldo comunes. A más corto plazo, implementar las medidas oportunamente, entre otras formas mediante la ratificación del MEDE por parte de todos los miembros. El Fondo considera también útil que estos pasos se vieran complementados por planes de integración fiscal, como lo anticipa el informe de los "Cuatro Presidentes" presentado en la cumbre.
• La viabilidad de la unión monetaria también debe estar respaldada por reformas estructurales de amplio alcance a lo largo y a lo ancho de la zona del euro, a fin de estimular el crecimiento y resolver desequilibrios en cuenta corriente dentro de la zona.
• A corto plazo, el Fondo considera es fundamental apuntalar la demanda y controlar la crisis para amortiguar el impacto de las medidas de ajuste de la región y mantener condiciones ordenadas en los mercados.
• De acuerdo a la visión del FMI, hay margen para distender más la política monetaria de la zona del euro. Considera que el BCE debería asegurarse de que el su apoyo monetario se transmita de manera eficaz a toda la región y debería seguir suministrando amplio respaldo de liquidez a los bancos en condiciones suficientemente generosas. Para ello el Fondo indica que quizá sean necesarias medidas no convencionales, como la reactivación del Programa para los Mercados de Valores, nuevas operaciones de financiación a plazo más largo con garantías menos exigentes o la introducción de compras de activos similares a una expansión cuantitativa.
• Se deben poner en práctica los planes de consolidación fiscal de la zona del euro.



Dejá tu comentario