El gobierno gastó en 2003 $ 2.111 millones más de lo que había sido presupuestado. Es el dato que más enoja a acreedores y traba la renegociación de la deuda. Ofrecer una quita de 75% del valor nominal de la deuda cuando paralelamente el deudor tiene una superabundancia de fondos muy por encima de lo presupuestado, irrita. El resultado del desborde es más abultado aún: por la caída del dólar aquí y otros factores, fue menor en $ 4.000 millones el pago de intereses de la deuda. Pero a esos $ 4.000 millones rápidamente se les encontró destino en el aparato estatal. Lo preocupante es que, este año, el gobierno de Kirchner se encontrará también con una superabundancia de fondos. Y, a diferencia de lo ya ocurrido en 2003, cuenta ahora con los superpoderes otorgados al jefe de Gabinete para disponer libremente de modificaciones en la asignación de recursos.
También fue nenor que lo previsto el resultado fiscal del sector público nacional: «En lugar de un superávit primario de $ 11.661 millones se verificó un superávit de $ 8.688 millones. De todos modos, en términos del PBI sí se obtuvo un superávit mayor (2,18% proyectado vs. 2,36% verificado), dice el CIPPEC.
Para analizar dónde se originó el mayor gasto y hacia dónde fueron los fondos que estaban destinados, por ejemplo, a pagar deuda y no se utilizaron para ese fin, se puede comenzar por el rubro
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