El nuevo código urbanístico va a generar una catarata de juicios
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Armando Pepe
Este decreto sorprende y preocupa en el sector, y va a generar una catarata de juicios al Estado porteño, dado que hay muchos desarrolladores que compraron terrenos con la expectativa de construir determinada cantidad de pisos, y ahora este decreto les impedirá concretar los proyectos, con el consecuente conflicto para con los inversores de los mismos.
Además, esta ingeniería urbanística encubre una contradicción. Se plantea que las diversas medidas incluidas en el paquete facilitarán el acceso a la vivienda, promoviendo el aumento de la densidad poblacional. Sin embargo, la limitación a la altura implicará una menor oferta de unidades, revalorizándolas por la mayor demanda.
Como en el caso de la Ley 5859, que modificó los aranceles que los corredores y martilleros podemos cobrar por nuestro trabajo, poniendo en peligro a más de 3000 inmobiliarias de la ciudad, el Gobierno porteño vuelve a inmiscuirse en el sector con una medida unilateral que, además, no soluciona las complicaciones que se vienen acarreando desde hace más de cuarenta años.
La relación de fuerzas en la Legislatura, en donde el oficialismo tiene mayoría, augura que tanto el código urbanístico como el de edificación serán aprobados sin dificultades, por lo que tanto los corredores inmobiliarios como los demás miembros del sector debemos estar preparados para defender nuestros derechos en un mercado que se complejizará cada vez más.
(*) Presidente del Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de la Cuidad Autónoma de Buenos Aires (CUCICBA).



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