París - «No creo que sea la tarea de un empresario decir qué es lo que tiene que hacer un país con sus relaciones exteriores, pero estoy seguro de que la Argentina, Brasil y el resto de los socios del Mercosur, encontrarán el equilibrio necesario en ese tema». Hábil como cuando jugaba de tres cuartos para el Stade Français -del que hoy forman parte Juani Hernández e Ignacio Corletto-, Frederic Saint-Geours (miembro del Comité de Dirección de PSA Peugeot-Citroën, elude definir cuán preocupante es para la principal automotriz francesa el errático devenir del gobierno de Hugo Chávez y su posible integración al bloque regional. El ejecutivo recibió a Ambito Financiero en las oficinas que el grupo tiene en la Avenida Grand Armée (a metros del Arco de Triunfo) y habló también de lanzamientos, del tipo de cambio como factor de competitividad, y hasta de rugby. «Creo que Hernández debe jugar de full back y no de apertura; por su panorama rinde mucho más viniendo desde atrás». A continuación, las frases más salientes de este ejecutivo clave:
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En la Argentina siempre invertimos, en toda circunstancia, y esperamos estar allí para siempre. Estuvimos en los peores momentos, como cuando se vendían 80.000 autos por año, y también ahora que el mercado trepa a los 500.000. Estamos por razones históricas y también estratégicas. Con Brasil forman un bloque complementario.
¿Venezuela? Creímos siempre en la región, pero no como un sólo bloque. No todos los países tienen el mismo potencial. Por eso, insisto, nuestra apuesta estratégica está en la Argentina y en Brasil, con dos plantas complementarias. Venezuela no nos interesa tanto; allí apenas tenemos un importador, o sea una actividad limitada.
Si entra al Mercosur no veo cómo podría afectarnos. Claro que vemos con preocupación las expropiaciones que viene haciendo el presidente Chávez, pero eso no afecta nuestras actividades en Brasil y la Argentina.
El problema en la Argentina son los costos, si se acelera la inflación. En cuanto al tipo de cambio, a veces se encuentran soluciones atractivas a mediano o corto plazo, pero que pueden no ser efectivas a largo plazo.
Creo que el tipo de cambio alto ayuda a la competitividad; la prueba es que los industriales brasileños ya están advirtiendo que el retraso del real respecto del dólar podría complicar sus exportaciones.
Los costos salariales de la región no son, en cambio, un factor de competitividad: la totalidad de lo que se fabrica en Brasil y la Argentina se vende dentro de la región; no se exporta casi nada. Tampoco tiene sentido comparar cuánto es el costo salarial argentino con el de otras regiones, porque -por un tema de logística- no podríamos llevar autos fabricados en Rusia o China al Mercosur. Pero el costo salarial, insisto, no decide el nivel de producción allí; nuestra meta es llegar a los 500.000 vehículos vendidos en el Mercosur, pero no traídos de otra parte.
El año 2007 fue el primerodespués de mucho tiempo en el que logramos superar el punto de equilibrio en la región. Aspiramos a llegar a una rentabilidad de 6%, y por eso aceleramos nuestros planes allí, pero hay mucho por hacer aún.
¿Qué podría limitar nuestro crecimiento en la Argentina? Temo que si hay un fuerte aumento de los costos internos no tendríamos flexibilidad para fijar nuestros precios en el mercado.
No; no digo que haya control de precios por parte del gobierno, pero sí un seguimiento. No; no sé quién es el señor (Guillermo) Moreno.
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