La calificadora Standard & Poor's (S&P) elevó ayer las notas para la deuda a largo plazo en moneda extranjera de Brasil de «BB» a «BB+», con lo cual quedó a un escalón de la categoría de «investment grade». De producirse este salto, entraría dentro del selecto grupo de países más confiables para los inversores, que en la región ya integran Chile y México.
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La decisión «refleja el continuo descenso de las vulnerabilidades fiscales y externas de Brasil y la expectativa de que la administración del presidente Luiz Inácio Lula da Silva siga comprometida en reducir más esas vulnerabilidades durante su segundo mandato», señala el comunicado de la evaluadora que cita la analista Lisa Schineller.
La decisión se conoce menos de una semana después de que la agencia Fitch otorgara una calificación similar a Brasil. Pero a diferencia de su competidora, S&P mantuvo una perspectiva «positiva» sobre la deuda del país en vez de «estable». Esto implica que el gobierno de ese país se encuentra más cerca de alcanzar por primera vez el grado de inversión.
Llegar al «investment grade» permitiría a gran cantidad de fondos de inversión a colocar parte de sus activos en Brasil. Por lo tanto, aumentaría significativamente la demanda tanto de bonos como de acciones brasileñas.
El mercado festejó la decisión con una fuerte suba del Bovespa a un nuevo récord. El índice de acciones líderes de San Pablo creció 2,41% para ubicarse en 51.737 puntos. El real, por otra parte, volvió a fortalecerse contrael dólar hasta 1,954 unidades. Como resultado, la mejora de la Bolsa medida en la divisa estadounidense se estiró hasta 3,5%.
Transformación
La analista explicó que el alza de dos escalones en la deuda en moneda local refleja la transformación que está teniendo lugar en los mercados locales de capitales.
«El cambio -señaló la analista- hacia deuda doméstica de costo más alto desde deuda externa (aunque actualmente es más barata) resalta la importancia de los compromisospara reducir sus vulnerabilidades fiscales».
Por lo tanto, las claves para la suba de la nota hay que encontrarlas por el compromiso de mantener un superávit fiscal superior a 4% del PBI. Al mismo tiempo, también pesó la vocación del gobierno de colocar deuda en el mercado local por sobre el internacional. Por lo tanto, los títulos están en manos de inversores institucionales de ese país.
«Los compromisos demostrados por el gobierno con una política pragmática -independencia operativa del Banco Central y política fiscal calibrada para mantener el ratio deuda/ PBI en una tendencia declinante- están respaldados por el amplio apoyo a lo largo de los distintos partidos», agregó el comunicado de la calificadora.
S&P también informó que elevó las calificaciones para la deuda a corto plazo en moneda local del nivel de «B» a «A-3».
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