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Las medidas tomadas por Lula tranquilizaron al mercado que presenció el retorno de capitales que se fugaron a partir de los últimos meses del gobierno de Henrique Cardoso. Las instituciones y empresas brasileñas han recuperado el crédito en el exterior. La semana pasada, el Grupo Santander Banespa anunció que captó u$s 50 millones en eurobonos de 18 meses de plazo. Es la segunda colocación de títulos hecha por un banco brasileño este año.
En tanto, el peso argentino, la segunda moneda por su revaluación, comenzó 2003 con un valor de $ 3,38 y ayer cerró a $ 2,92. La tendencia del peso es seguir subiendo frente al dólar, a pesar de las intervenciones diarias del Banco Central en el mercado para mantener su valor. El Central flexibilizó la compra de divisas dos veces este año, para alentar la demanda de dólares por parte de los privados, ya que el dólar está bajando a un ritmo más rápido del esperado.
El mercado hoy está volcado a las colocaciones en pesos aprovechando las altas tasas de interés en plazos fijos a más de 30 días que dan un rendimiento fuertemente positivo medido en dólares.
También se han fortalecido monedas como el rand de Sudáfrica o el dólar canadiense. En estos casos tiene que ver con la debilidad del dólar en el mundo por el conflicto con Irak.