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Los senadores decidieron no avanzar hasta no recibir explicaciones concretas sobre el impacto de esa modificación tributaria de boca del secretario de Hacienda, Jorge Sarghini, y del de Energía, Enrique Devoto. Luego requerirán la opinión también de las empresas del sector y los representantes de estaciones de servicio, por lo que la decisión podría postergarse hasta el próximo presidente.
Pero finalmente primó la decisión de Maestro y se resolvió junto con el PJ intentar la sanción del proyecto introduciendo cambios, lo que obligaba a Diputados a realizar una segunda revisión. Básicamente los senadores objetaban el cálculo que se había realizado en el gobierno sobre el impacto en el precio de los combustibles por el traspaso de una alícuota fija a otra porcentual. Mientras Roberto Lavagna insiste en calificar de neutro el cambio, tanto los legisladores como empresas del sector afirman que provocaría una suba de, por ejemplo, 2% en el precio del gasoil.
Pero en medio de las discusiones volvió a primar la posición de algunos senadores como el radical Baglini o el peronista Oscar Lamberto. Finalmente, la Cámara decidió pasar el proyecto nuevamente a comisión y exigirles a los secretarios de Hacienda y de Energía que se presenten al Senado para explicar cómo impactará la modificación a Combustibles en el bolsillo de los consumidores. Pero ésa no es la única duda. El proyecto del Ejecutivo también cambia la forma de cálculo y pasa el control del impuesto a la Secretaría de Energía y se lo quita a la AFIP, una medida muy cuestionada por los senadores, que sospechan de la falta de personal de esa secretaría para llevar adelante la tarea. Por eso, hasta que esa explicación no aclare la situación, el proyecto se mantendrá en suspenso y el gobierno no podrá mostrarlo finalmente al FMI.
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