Mar del Plata - Casi cuatrocientos empresarios, políticos, y hombres de negocios comenzaron ayer a discutir el tema del momento en todos los foros a los que son convocados: la reconstrucción del país. En el Sheraton de Mar del Plata dio inicio el 38º Coloquio Anual de IDEA (Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina), bajo el título «Construyendo la Argentina del Bicentenario -Eligiendo el buen camino».Varios de los temas puntuales, e incluso algunos de los expositores, se superponían con las ponencias escuchadas la semana pasada en la Conferencia Industrial de la UIA, y el seminario del martes organizado por la CEPAL y la ONU, entre otras convocatorias recientes. En los pasillos del «cinco estrellas» marplatense, sin embargo, el tema predominante era las elecciones en Estados Unidos, la posible repercusión que tendría el amplísimo triunfo de los republicanos en el futuro de la negociación con el Fondo Monetario Internacional y -como consecuencia-la posibilidad de que Paul O'Neill dejara de ser el «verdugo» de la Argentina.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Este año la convocatoria de IDEA difirió en algo de las anteriores, en las que se trataba temas que hoy parecen tan lejanos como: el Investment Grade, cómo llegar a un PBI de u$s 14.000 anual per cápita y a exportaciones anuales de u$s 70.000 millones, y otros signadas por el optimismo de tiempos recientemente idos.
En la apertura del coloquio Oscar Vicente, presidente de IDEA de algún modo parafraseó un conocido chiste («Venite llorado»), al decirles a expositores y participantes por igual que en los tres días que durará el encuentro «está prohibido deprimirse: no quiero oír quejas sino propuestas concretas». No hubo aplausos, ni siquiera sonrisas. Tampoco despertó simpatía entre la audiencia el hecho de que el comienzo de la sesión inaugural se retrasara por la demora (finalmente nunca llegó) del intendente local, David Katz. «Otra vez un político interfiriendo en la actividad privada», dijo un alto ejecutivo de una líder informática sin demasiada intención de sonar gracioso.
En cambio, no dejaron de sorprender algunas presencias: la ex ministra Graciela Fernández Meijide decidió no pasar inadvertida, dado que fue una de las primeras en formular (por escrito) una pregunta a uno de los expositores. Curiosamente, se refería a la lista sábana. Rubén Butvilofski, VP de Nextel, decidió que era demasiado para él: se levantó y salió del salón (algunos más lo siguieron).
En el «coffe break», Meijide sólo logró juntarse para compartir cotilleo y pocillos con otros «ex» aliancistas: Juan José Llach y José Ignacio López, con la «coordinación» de Joaquín Morales Solá.
•Contratos violados
Antes, Juan Carlos Masjoan -titular del coloquio-había recordado que un año atrás los empresarios habían vuelto a pedir un Estado más eficiente, que cobrara impuestos a todos, que no compitiera con las empresas por el crédito bancario, y aseguró que el «corralito» y el «corralón» son sólo la continuación de una larga línea histórica de violaciones de contratos y de la seguridad jurídica en la Argentina. Y cerró con una definición que quizá suene casi ingenua hoy: «La rentabilidad de las empresas no es un pecado», para luego instar a recuperar los valores del trabajo, el esfuerzo, el ahorro y la igualdad de oportunidades.
Después fue el turno de los primeros expositores. El politólogo Natalio Botana dijo que la gobernabilidad se basa en la capacidad. Identificó tres áreas en las cuales la calidad es crucial para asegurar la gobernabilidad: «Los partidos políticos, las instituciones y las reglas de sucesión. Hoy en la Argentina los tres factores son de bajísima calidad». Explicó que los partidos no gozan de buena imagen, pero dijo que cuando no existen «gobiernan las mafias». Y agregó: «Cuando se fragmentan aumenta la ingobernabilidad». Abogó por reglas claras de sucesión política. «Si no se acatan, se gobierna por la fuerza o ganan las mafias.»
Por su parte, Manuel Mora y Araujo reveló algunos datos de encuestas recogidas por su empresa. «Hay consensos entre 75% y 95% respecto de que hay que hacer una profunda reforma política, reducir el gasto político, mayor transparencia, reorganizar los partidos, reformar el sistema electoral y controlar los privilegios de todo tipo». Agrupó estas demandas de la población en tres grandes grupos: «Magnitud del gasto, transparencia y representación: sin tocar estos temas no es posible salir de la zona de riesgo en la que estamos». Y propuso un programa de mínima para cada uno: «Hay que reducir el gasto legislativo y hacerlo saber a la gente, que está muy irritada; introducir el egovernment (gobierno electrónico) y sistemas de auditoría abiertos; en lo político, poner todos los padrones a cero y reafiliar a quien quiera hacerlo, facilitar la creación de nuevos partidos, introducir el voto electrónico en las internas, y terminar con el sistema de lista completa.»
Finalmente, Jorge Bustamente (socio del Merchant Bankerst Asociados), defraudó con su exposición: después de ensayar una tardía comparación entre la economía de mercado y la socialista (discusión que parece haber quedado saldada a favor del capitalismo en noviembre de 1989, con la caída del Muro de Berlín), la emprendió con una al menos curiosa parábola de un explorador (el empresario) que no puede hacer su trabajo porque debe protegerse de los mosquitos y de las flechas de los indios, y que -por lo tantoun batallón de zapadores (el Estado) debía antecederlo en la jungla para construir un túnel de cristal dentro del cual el explorador podría trabajar (no aclaró en qué, dado que su tarea, aparentemente, ya habría sido realizada por los zapadores..., con lo que se demuestra exactamente lo contrario de lo que queríamos demostrar).
Las ideas de Bustamante, sin embargo, no sorprendieron a muchos de los presentes, que habían escuchado exactamente la misma presentación en el Precoloquio de IDEA que se desarrolló en Rosario en mayo pasado. Para hoy está previsto que hablen, entre otros, el economista Jorge Forteza (Booz Allen), sobre los sectores más dinámicos de la sociedad; Martín Redrado (vicecanciller), sobre comercio internacional; Daniel Scioli (sobre turismo, desde ya) y Miguel Kiguel (BHSA), sobre el futuro del sistema financiero.
Dejá tu comentario