Los precios y, también, muchos de los que operan en el mercado están moviéndose más rápido que lo que permite el propio vehículo: ergo, pueden producirse accidentes bursátiles en cualquier recodo del camino. Ayer, en fecha donde había una movilización en la Plaza de Mayo y todavía estaban presentes palabras triunfales de Cavallo de la conferencia del día previo «-el problema financiero está superado...» (?)-, la resultante fue un híbrido que no conformó a nadie. Arriando poco más de 1% de aumento Merval, en los «325» puntos, se supo andar en un mínimo de «321» y un máximo en los «328». La falta de contundencia convirtió otra vez el índice en una bandera, flameando y haciendo pliegues ante la menor brisa cambiante...
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Hay mucha superficie, inquieta y vivaz a veces, pero se sigue careciendo de «fondo» en el mercado. Todo está a flor de tierra, con un caudal de órdenes de solamente $ 11 millones para las especies locales. No sirve para marcar un rumbo decidido, solamente para hacer una Bolsa «análoga», que imita el funcionamiento de los mercados reales.
El Banco Suquía se llevó el galardón de mejor alza, con un nivel de más de 6%, por las bajas quedó Ledesma con 2 por ciento.
Persisten las dudas, aparecen realidades que no satisfacen y suena el descreimiento ante extrañas declaraciones de funcionarios. Mucha palabra, poco dinero: mala fórmula.
Dejá tu comentario