Empieza el dólar a ser negocio
La continua caída del dólar contra las principales monedas se detuvo y crece la sensación de que ya empezó el camino inverso. Es que mucho más para bajar la tasa Estados Unidos ya no tiene. En definitiva, eran esos bajos rendimientos en la moneda norteamericana los que alimentaban el traspaso al euro, al yen y hasta al real de Brasil. Del otro lado del Atlántico, Europa viene postergando la decisión de reducir sus tasas. ¿Cuánto más podrá hacerlo sin que también entre en recesión? No es posible imaginar que esta situación se mantenga más allá de junio. Por ello, anticipando una baja de rendimientos, el euro debería comenzar a resignar el terreno ganado, que llegó hasta a rozar 1,58 dólar en lo peor de la crisis. Hilando más fino, ya hay monedas, como las de Nueva Zelanda o Australia, en las que este proceso comenzó.
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«Los commodities pegaron la vuelta, luego de subas extendidas», explicó un estratega de BNP Paribas. «Estamos previendo un mercado bajista de productos primarios, ante el rebote del dólar.»
La moneda europea también se resintió ante datos que muestran una clara desaceleración de la economía en el Viejo Continente.
Además, las pérdidas por hipotecas de alto riesgo afectarían más ahora a los resultados de los bancos europeos, perjudicando aún más a una economía que ya viene en plena desaceleración.
Ni al gobierno norteamericano ni al Banco Central Europeo les conviene que el dólar siga su carrera bajista. En el Viejo Continente, de hecho, son crecientes las quejas empresarias por un tipo de cambio desfavorable para exportar. De la misma manera, también se resiente el turismo ante capitales como París o Londres que valen más del doble que Nueva York.
No se vislumbra, por el momento, una apreciación significativa del dólar en los mercados emergentes. Por el contrario, todo indica que tanto en el sudeste asiático como en Brasil podría continuar la suba de las monedas locales. En el caso argentino, el compromiso del gobierno es mantener una paridad cercana a la actual, es decir alrededor de $ 3,15. Sin embargo, dado que en abril se espera un aluvión de divisas por el ingreso derivado de la cosecha gruesa, es probable que el Central avale una caída de tres o cuatro centavos como máximo.




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