Patricia Bullrich identificó ayer cuáles serán los sectores sobre los que comenzará a implementarse en el corto plazo las políticas activas de ayuda económica desde el gobierno y que tienen la bendición de Domingo Cavallo.
Según la ministra de Trabajo, ya comenzaron las conversaciones con los metalúrgicos y textiles, que serán los primeros que podrían recibir reducciones en los impuestos a los Ingresos Brutos y Sellos, además de bajas en los aportes patronales y cambios en las convenciones colectivas de trabajo. Eventualmente también se estudiaría que podrían ser los primeros con la posibilidad de descargar el flamante impuesto a las cuentas corrientes que comienza a regir desde hoy.
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Según Bullrich, que habló ayer durante la conferencia de prensa de Domingo Cavallo en el microcine del Palacio de Hacienda, la elección de los textiles y la metalurgia se basa en que «ambos sectores tienen presencia en todo el territorio nacional, son mano de obra intensiva y necesitan un programa que les permita ser competitivos en sus industrias».
Sobre los metalúrgicos dijo que en los últimos años «han perdido muchísima mano de obra», y «están presentes en todo el país con empresas muy importantes, pero también con una cantidad muy importante de talleres medianos y pequeños». Informó que «con ellos nos reunimos la semana pasada y ésta comenzará el programa de competitividad». Dijo además que existe dentro de los metalúrgicos un principio de acuerdo también a nivel sindical que facilitaría la toma de decisiones para acelerar la aplicación del plan de ayuda oficial.
Negociación
En cuando a los textiles, Bullrich indicó que la elección de ese sector «tiene enormes problemas con el contrabando, la competencia desleal y con el trabajo irregular». Citó puntualmente los casos de Gatic y Alpargatas, que al tener presencia en varias provincias (San Luis, Catamarca, Tucumán, La Pampa, La Rioja y Buenos Aires) y emplear más de 12.000 trabajadores son situaciones « paradigmáticas» y que merecen un estudio particular.
Por otra parte, la ministra de Trabajo dijo que los aumentos de sueldos en las negociaciones paritarias van a depender de la «recuperación económica de los sectores y en muchos casos del avance en las mejoras de la productividad». Explicó también que la negociación de convenios tenderá hacia «los niveles más bajos, hasta llegar a las empresas mismas, porque de esta manera se va a poder acompañar los procesos de mejora de la competitividad».
Bullrich añadió que la ley laboral «está en plena vigencia» y recordó que permite la negociación en distintos niveles. Reconoció que «ya hay acuerdos marco por actividad» y dijo que en cada una de las regiones, empresas y ramas de actividad «tendrá que pensarse en formas de negociación adecuadas a esa realidad». Explicó que, en el caso de los gremios de textiles, calzado y vestimenta hay una gran diferencia entre los convenios por empresas y señaló que en el caso de los metalúrgicos esa diferencia se manifiesta entre las grandes empresas.
La ministra reiteró que la tendencia en las negociaciones colectivas «será la de profundizar la negociación salarial por empresa y a planos cada vez más micros para poder analizar cada una de las realidades».
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