29 de agosto 2001 - 00:00

Empresarios creen que los intereses van a seguir altos

Santa Fe (enviada especial) --Destacadas figuras del sector empresarial coincidieron en que «las tasas de financiación seguirán en niveles elevados» por un largo tiempo, en la medida en que no se revierta la situación de «constante fuga de los depósitos».

Mientras que el déficit cero fue considerado una condición necesaria para salir de la crisis, pero no la única, la recuperación de la economía se estableció como un logro «lejano» y dependiente ahora de una «reducción inminente del Impuesto al Valor Agregado (IVA)», tal como surgió de un sondeo al sector realizado por Ambito Financiero en el preparatorio del 37° Coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA).

Celebrado en los salones de la Universidad Nacional del Litoral con la presencia de 250 empresarios, el encuentro comenzó con un discurso caliente y polémico sobre las tasas y la reducción del IVA, en boca del ex viceministro de Economía Juan José Llach, director temático del evento. Tal como definieron los empresarios participantes, «Llach lanzó una bomba y no un discurso de apertura» al afirmar que «las tasas de interés van a seguir altas por largo tiempo».

En rigor, las palabras del presidente del establecimiento Las Marías, Adolfo Navajas Artaza, resumieron la reacción del público: «Llach me dejó aterrado».

Sin adecuación

Con igual perspectiva sobre el comportamiento de las tasas resultó Jorge Aguado, directivo de SOCMA y presidente de IDEA. «Las tasas seguirán altas largo tiempo, más altas que antes. Es que en la Argentina nunca se adecuaron las tasas a la inflación cero», explicó.

Para abrir camino a una solución, Aguado propuso «un feriado impositivo de 10 años para las exportaciones de valor agregado».

En cuanto al último paquete de ayuda negociado con el FMI, el empresario aseguró que «esta ayudita no es más que un asiento portable».

Aunque más tarde dio marcha atrás a su dura expectativa sobre las tasas, Llach diferenció entre las «tasas de coyuntura» y las «tasas de miedo» que hubo como consecuencia de la pérdida de depósitos, las cuales a su juicio «permanecerán altas» al menos hasta fin de año.

En su exposición, el ex viceministro esbozó lo que definió como una «verdadera estrategia país», a través de una «vuelta al sistema de los '90 donde había una clara separación de las fuentes» en materia impositiva.

La ponencia, deliberadamente orientada a una violenta y urgente reducción del IVA que consideró «totalmente distorsivo», logró impactar sobre los participantes quienes no dejaron de parafrasearlo con críticas o elogios durante toda la jornada. «Como dijo Llach, la política de tributación es una asignatura pendiente», afirmó el presidente de Bunge Ceval SA,
Raúl Padilla, al mismo tiempo que aseguró que una reducción del IVA como la propuesta no es más que «música para nuestros oídos».

Por su parte,
Luis Roque Otero Monsegur, director de Milkaut, dijo que «hay que tratar de obtener financiación a largo plazo para tener estabilidad en el financiamiento», apoyando el canje de deuda a corto.

En la misma línea, el presidente de Telecom,
Juan Carlos Masjoan, opinó que «aunque la gente haga lo contrario, todo va a depender de cómo se comporte en relación a los depósitos, más allá de que la situación en general es complicada». Al respecto, el director ejecutivo de IDEA, Rubén Puentedura, reflexionó sobre la significación de los niveles actuales de las tasas de interés en la economía argentina: «La tasa marca cuán valioso es el futuro, y con tasas altas, no hay futuro».

Por eso, propuso que el depósito del IVA «sea simultáneo al pago, es decir que se pase de devengado a percibido». El sector privado que se manifestó a favor de una disminución de este impuesto, justificó su posición destacando que «si así sucediera, se eliminaría 45% de nuestro capital de trabajo financiando el IVA».

También opinó que «en la medida en que recuperemos los depósitos en bancos, se van a recuperar los créditos».

Demora

Dado el ánimo general de los empresarios, la reactivación pasó a ser un tema supeditado a condiciones ulteriores, como el recupero de confianza, los resultados de la recaudación para arribar al equilibrio fiscal y las condiciones de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

«La reactivación va a demorar», consideró el presidente de Quikfood SA,
Luis Bameule, luego de explicar a este diario que «una cosa es esperar el crecimiento milagrosamente y otra es hacerlo con los deberes bien hechos. Eso nos dará algo más consistencia que concretar nuevos préstamos sin condiciones para su cumplimiento.»

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