Los empresarios están dispuestos a apartarse del Consejo del Salario Mínimo en caso de que el gobierno insista con la pretensión de Néstor Kirchner de elevar el sueldo básico a $ 450.
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Los empresarios consultados dijeron a este diario temer que el gobierno disponga por decreto la suba de $ 100 en el mínimo, lo que haría poco menos que inútil el funcionamiento del Consejo del Salario. De todos modos, saben que no es mucho lo que podrían hacer en caso de que el gobierno avance en este sentido: aun cuando dejen de concurrir a las reuniones del Consejo, el aumento será aprobado con el voto afirmativo de los delegados sindicales y de los oficiales, con lo que la suba tendrá fuerza de ley y será obligatorio para todos los empleadores del país. Qué hacer ante esta contingencia será básicamente el tema único que los empresarios tratarán hoy, a partir de las 15.00, cuando se reúnan en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. La agenda deberá ser cambiada sobre la marcha, porque -al menos hasta el «anuncio» del Presidente- las cuestiones a tratar eran el monto del aumento y la conformación de las comisiones de trabajo en que se dividirán los integrantes del Consejo.
Por la noche habrá una segunda reunión clave, en la casa del mercantil Armando Cavalieri; irá la mayoría de los presidentes de las organizaciones empresariales involucradas en la negociación salarial, y el temario será cómo hacer frente a la emergencia que provocaría en vastos sectores la suba propuesta por el gobierno.
El abogado laboralista Daniel Funes de Rioja, jefe de la delegación de la Unión Industrial Argentina (UIA) dijo a este diario que «estamos sorprendidos, porque hasta la medianoche del domingo éramos nosotros quienes fijábamos el salario pero ahora parecería que será el gobierno». Agregó que «nos sorprende también haber sido convocados al Consejo a discutir salarios, cuando el gobierno parece que ya tenía tomada una decisión antes de que empezáramos a funcionar».
Lo dicho por el principal negociador del sector fabril refleja claramente la desazón que ganó al sector empresario al conocerse la intención oficial. Desazón que también ganó a los opositores dentro de la UIA, a pesar de que se los sindica como más cercanos al gobierno nacional. «Si querían una solución rápida, tal como publicaron ustedes la semana pasada, se podía anunciar un incremento de $ 50, pero una suba de $ 100 es imposible de pagar por varios sectores y regiones, como el NEA y el NOA», dijo un empresario vinculado al grupo Industriales de la UIA. La posición sería compartida por otros dirigentes empresariales convocados al Consejo, y que manifestarán hoy en la reunión de la Bolsa. Un representante del sector comercial dijo que «ni nos contactamos con el gobierno en las últimas horas; no nos preguntaron ni nos consultaron sobre este tema; se suponía que estas cuestiones se discutían en el Consejo...». El dirigente confirmó la posibilidad cierta de dar un portazo en caso de que se confirme la suba de $ 100.
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