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Durante un seminario en Río de Janeiro sobre escenarios económicos, los expertos destacaron que Brasil crecerá a un ritmo menor que el 5,3 por ciento alcanzado en 2004.
Para el presidente del Banco Central brasileño, Henrique Meirelles, la economía internacional atraviesa un momento favorable, a pesar de riesgos importantes, como el alto déficit público en Estados Unidos y la consecuente alza de los tipos de interés en ese país.
Ese aumento de los tipos desplaza fondos desde economías emergentes, como las latinoamericanas, hacia Estados Unidos.
Las autoridades brasileñas pronostican un crecimiento del 3,7 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) para este año, contra el 5,3 por ciento de 2004, recordó Mierelles.
El funcionario defendió los resultados macroeconómicos acumulados por el gobierno de Lula y su política monetaria de altos tipos de interés para contener el gasto y la inflación.
Esas altas tasas, que llegan a 150 por ciento anual para consumidores y al 90 por ciento para empresas, son cuestionadas constantemente por economistas, políticos y empresarios.
Meirelles afirmó que una baja inflación es esencial para un crecimiento económico sustentable.
Brasil creció un 1,8 por ciento en promedio anual entre 1990 y 2003, con una inflación acumulada en el período de 161 por ciento, comparado con China que tuvo una inflación acumulada del 5,4 por ciento y creció anualmente el 9,2 por ciento en el mismo período.
Para el subdirector ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI), Agustín Carstens, Brasil ha mostrado muy buenos resultados macroeconómicos, lo que le coloca en una mejor posición respecto a su propio pasado y a otros países de la región para enfrentar turbulencias internacionales.
El economista Otaviano Canuto, representante de Brasil, Colombia, Ecuador y República Dominicana y otros países ante el BM, observó que en 2005 el comercio internacional se desacelerará y sólo crecerá el 7,5 por ciento, frente al 11,4 por ciento en 2004.
Pero el mayor riesgo está en Estados Unidos. "Tenemos una economía mundial que depende de la política económica y fiscal de Estados Unidos como locomotora y del consumidor estadounidense", dijo. Advirtió que difícilmente el sector externo podrá ser tan favorable este año como lo fue en 2005.
Pero en el seminario los abogados del diablo fueron los economistas independientes y representantes del sector empresarial.
Este año, Brasil está "enfrentando una creciente degradación de la infraestructura, inclusive de la productiva", advirtió José Alquieres, vicepresidente de la Asociación de Industria de Base. Esa falta de inversiones, afirmó, podría abortar el crecimiento.
La legislación que regula los sectores de servicios tiene poca credibilidad y las altas tasas de interés encarecen extraordinariamente inversiones que son de largo plazo, dijo.
En 2004 las inversiones en el sector en todo Brasil cayeron a sólo 9.000 millones de dólares, frente a 21.000 millones de dólares cuatro años antes, y nada indica que esta tendencia se esté revirtiendo, observó Alquieres. "Debemos pensar un poco en el futuro", dijo al advertir que no sólo hay buenas noticias en la economía de Brasil.
El sector automovilístico, que responde por el 11,3 por ciento de toda la recaudación fiscal del país y por el 20 por ciento de la balanza comercial, es un ejemplo de la desaceleración.
Según el presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos (Anfavea), Rogelio Golfarb, el sector necesita nuevas inversiones que garanticen la sustentación de esta industria multiplicadora que exportará bienes por 8.900 millones de dólares este año y que afronta una caída de las ventas internas.
"Hemos perdido la carrera de las inversiones en una época en que necesitamos ser competitivos para el mercado interno y el externo", dijo Golfarb. Estos problemas de los diversos sectores de la industria no se resuelven sólo con políticas macroeconómicas, advirtió.
Los aumentos de precios en insumos como acero y plásticos, y las altas tasas de intereses y de impuestos son algunos de los factores que desalientan inversiones, alertó.
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