Empresarios con Hu: Lavagna quiere "complementar sectores"
-
Fed: Kevin Warsh prometió independencia de Trump, propuso un giro en la comunicación y no dio señales claras sobre tasas
-
Las expectativas de los industriales no mejoran: menos del 4% prevé aumentar el empleo de acá a mitad de año
Después habló Roberto Lavagna -a quien acompañó el secretario de Industria, Alberto Dumont-; el ministro dijo que se buscará el consenso en cuatro áreas: política económica, comercial; tecnología; intercambio de recursos humanos, y buscar la defensa de la soberanía. Este último punto fue interpretado por varios de los presentes como la ratificación del Grupo de los 20, y la intención argentina de tratar de profundizar su influencia.
La «sorpresa» de la mañana la constituyó Galperín, invitado a hablar por ser el empresario «senior» en esto de trabajar con China. El curtidor explicó que hacía 25 años que exportaba a ese país. «Al principiomandaba cueros 'blue', o sea casi sin curtir, pero gradualmente fui exportando productos cada vez con mayor valor agregado», dijo el dueño de SEDESA, dando la pauta a sus colegas de que es posible comerciar con los chinos más allá de los «commodities». Sin embargo, está claro que el producto de cuero de mayor valor agregado (los zapatos) sigue haciéndose en China y regresando a la Argentina a valores que en muchos casos dejan fuera de mercado a productores locales.
El que debía ser el discurso de cierre estuvo a cargo de Pagani, que tiene oficinas comerciales en Oriente desde hace una década y concreta buenos negocios con China. El CEO de Arcor le dijo a Hu Jintao que los empresarios argentinos «queremos tener una relación vigorosa y diversificada con China». Para sorpresa de casi todos, Jintao volvió a tomar el micrófono para agradecer el interés de los argentinos en hacer negocios con su país, y asegurar una vez más que el Cono Sur es de una importancia estratégica para ellos. Transcurrida una hora, no quedaba mucho más por decir ni medialunas para consumir, y los empresarios se desbandaron rumbo a sus respectivas oficinas. Había que seguir trabajando igual que el día anterior: nada había cambiado demasiado.




Dejá tu comentario