29 de mayo 2001 - 00:00

Empresarios piden a De la Rúa defender a los "nacionales"

A pesar del compromiso de mantener en secreto el encuentro a pedido del presidente Fernando de la Rúa, la reunión trascendió: el Ejecutivo le encargó a Jorge Aguado que reclutara lo más granado del empresariado nacional para hablar a agenda abierta de los problemas de este sector. En el quincho de Olivos se sentaron, por el gobierno -además del Presidente-, el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo; el canciller, Adalberto Rodríguez Giavarini y el asesor presidencial Nicolás Gallo.

Por los empresarios aceptaron el convite Franco Macri, Oreste Manrique (SanCor), Alfredo Coto, Aldo Roggio, Luis Pagani (Arcor), Enrique Menotti Pescarmona, Carlos Miguens (Quilmes) y Pascual Mastellone (La Serenísima), además de Aguado. Al cierre de esta edición seguían conversando funcionarios y hombres de empresas respecto del futuro de la industria nacional.

«El Presidente viene reuniéndose con empresarios desde hace tiempo, pero nos parece importante que esta vez el encuentro sea con quienes tenemos empresas de capitales nacionales», dijo a este diario por su celular uno de los empresarios convocados por Aguado y De la Rúa, minutos antes de ingresar a la residencia presidencial.

«Es que los gerentes de filiales de empresas del exterior están muy condicionados a lo que marcan sus casas matrices; su decisión de cerrar o no una planta está inscripta en el plan estratégico global del grupo al que reportan. En cambio, nosotros tenemos casi todas nuestras inversiones radicadas en el país, y eso nos da una perspectiva totalmente diferente», continuó este accionista principal de un fuerte grupo local.

Protección

Si bien no se había predeterminado un temario, trascendió que los «nacionales» llevarían al Ejecutivo la inquietud de proteger el desarrollo de las empresas de capital local. «Creo que llegó la hora de brindar a las empresas argentinas condiciones de competitividad que nos hagan posible remontar cuestiones que vienen afectándonos al punto de ponernos al borde de la desaparición. ¿Cuáles son esas cuestiones? Dumping, contrabando, desigualdades en el Mercosur, impuestos distorsivos, presión impositiva...»

Desde ya, los empresarios hubieran preferido contar con la presencia de quien en definitiva es el destinatario natural de sus inquietudes y también quien tiene en sus manos la potestad de acceder (o no) a esos reclamos: el ministro Domingo Cavallo. El titular del Palacio de Hacienda, es sabido, se encuentra en España negociando por Aerolíneas Argentinas y «vendiendo» el canje de deuda.

Dejá tu comentario

Te puede interesar