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3 de noviembre 2006 - 00:00

Empresarios piden menos oficialismo

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Mar del Plata (enviado especial) - Un grupo -por ahora no demasiado numeroso- de empresarios jóvenes estaría estudiando la posibilidad de modificar el actual perfil del Coloquio de IDEA, que por estos días ha sido muy cuestionado tanto desde adentro como desde fuera de este tradicional foro en función de las posiciones demasiado complacientes con el gobierno que asumieron sus actuales autoridades. Básicamente, lo que buscarían estos empresarios es tratar de convencer al gobierno de que es posible discutir y tratar cualquier tema, por espinoso que pueda resultar, y que además sería bueno que sus funcionarios participaran del encuentro. «Históricamente, IDEA sirvió para acercarle al gobierno que estuviera lo que pensábamos los empresarios de las cuestiones centrales de la coyuntura. Ahora, esto es otra cosa. Hay que retomar aquella línea, aun a costa de que las discusiones sean a puertas cerradas», dijo a este diario uno de los empresarios que motorizarían este movimiento «renovador», en uno de los «coffe breaks» que interrumpen brevemente las farragosas disertaciones sobre temas que no consiguen convocar a más de un centenar de oyentes por vez.

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Otro alto ejecutivo coincidió en que «así como estamos no sirve más; el Coloquio se ha transformado en una convocatoria social, a la que se viene porque el lugar es lindo, se puede jugar al golf y es posible encontrarse con muchos amigos bajo un mismo techo. También en una ronda de negocios, para verse con clientes y/ o proveedores. El Coloquio debe cambiar porque, de lo contrario, perderá su razón de ser».

  • Reserva

  • Las manifestaciones en este sentido fueron numerosas: cada empresario con que los hombres de prensa conversaban se expresaron en términos similares. Desgraciadamente, en todos los casos, estas quejas y declaraciones son «off the record», con expreso pedido de reserva de identidad. La gota que parece haber colmado el vaso fue el discurso de Enrique Pescarmona, pero sobre todo la conformación de los paneles y la elección de los temas por tratar, casi todos ellos alejados de la agenda del empresariado que hoy piensa en energía, controles de precios, institucionalidad e inseguridad mucho más que en el rol de «los actores en la cooperación público-privada», sobre todo cuando se habló exclusivamente de «casos latinoamericanos» (no en la Argentina, claro).

    Curiosamente, a pesar de que el programa y los paneles fueron cuidadosamente conformados para no irritar al gobierno, el Col oquio sólo es transitado por políticos opositores: el diputado Cristian Ritondo (PRO), el intendente rosarino Ricardo Lifschitz, su antecesor Hermes Binner, la legisladora porteña Florencia Polimeni (UCR) y los macristas Paula Bertol, Ernesto Bullrich y Eugenio Burzaco, por citar sólo a algunos.

    La frase más fuerte del miércoles, sin embargo, había sido dicha por el intendente marplatense, Daniel Katz, un hombre radicalmente K no sólo por la inicial de su apellido. Durante la comida de apertura, el mandatario local había hablado de que «este gobierno tiene malos modales», a pesar de sus buenos resultados en lo económico. Pues bien: una versión recorrió los pasillos del Sheraton Mar del Plata, e indicaba que Néstor Kirchner habría llamado a Katz por teléfono para pedirle explicaciones por sus dichos del miércoles.

    También podría encuadrarseen una especie de «marco opositor» la presencia de Felipe Solá. El gobernador bonaerense, contradiciendo la orden expresa proveniente de la Casa Rosada de boicotear el Coloquio, cerró la primera jornada del encuentro con un extenso discurso centrado en la educación y la reurbanización de una villa de emergencia en las cercanías del hotel, para cerrar con tres minutos de una encendida defensa de su intento reeleccionista.

    Sin embargo, lo más importante no fue lo que dijo, sino el hecho de haberse «mostrado» en el Coloquio arriesgándose a las iras presidenciales. Cabe recordar, además, que hace exactamente un año Solá, que estaba en Mar del Plata para esta fecha, eludió el Sheraton con la habilidad de un «enganche». ¿Habrá elegido a IDEA como escenario para manifestar su distanciamiento del gobierno nacional, que justamente no está apoyandosu reelección? Mientras tanto, la encuestador D'Alessio-IROL presentó su habitual relevamiento realizado entre los participantes del Coloquio. Allí, la mitad de los consultados dijo esperar que la situación económica permanezca estable, y otro 30% sostuvo que estará entre «mejor» y «mucho mejor».

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