El costo laboral real promedio, que hace un año era 10% más bajo que antes de la devaluación, es ahora 6% inferior al nivel de fines de 2001. De esta forma, la consultora SEL estima que el margen para absorber aumentos salariales se ha reducido a la mitad este año.
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Pero desde el punto de vista-sectorial, el panorama es diferente. «Los sectores que son trabajo intensivo como educación, salud, transporte, comunicaciones, electricidad, agua y gas, entre otros, tienen un costo laboral superior al de predevaluación», sostiene SEL. En cambio, los sectores que mantienen una ventaja más apreciable son los transables,favorecidos por los nuevos precios relativos.
Al analizar la situación de la industria manufacturera, se observa que el costo laboral real, ponderado por la evolución de los precios del sector, es 30% más bajo en el primer trimestre de 2006 frente al cuarto trimestre de 2001. «Puesto en estos términos, la industria parecería tener aún un margen para absorber aumentos de salarios sin un mayor traslado a los precios», considera la consultora.
Esto es lo que en efecto ha venido ocurriendo. Desde comienzos de 2005, las remuneraciones brutas promedio de la industria aumentaron 21% hasta el primer trimestre de este año, mientras los precios básicos del sector crecieron 8%.
«Un cálculo tal vez más relevante para reflejar el efecto de la negociación colectiva es considerar ya no las remuneraciones promedio, sino el salario obrero», señala SEL.
Entonces, dejando de lado los sueldos del personal jerárquico y de fuera de convenio, el salario industrial aumentó 29% entre el primer trimestre de 2005 y el mismo período de 2006. O sea, tres veces y media más rápido que los precios del sector. Algo que ya había advertido el Ministerio de Trabajo a cargo de Carlos Tomada.
La consultora afirma que «esta diferencia determina que la caída del costo laboral real posdevaluación, entre los operarios, se ha recortado a menos de 15%». A comienzos de 2005 era de 28%. Cabe señalar que si el costolaboral promedio de la industria se mantiene aún con un margen posdevaluación considerable, es porque las remuneraciones de las categorías superiores crecieron mucho menos que las de convenio.
Costo real
Ahora bien, si se contemplan las mejoras por productividad, el costo laboral real por unidad de producción en la industria es 24% más bajo en el primer trimestre de 2006. «La mejora en la productividad horario del trabajo agrega 9 puntos a la caída del costo laboral real resultante del cambio de precios relativos posdevaluación», afirma el titular de SEL, Ernesto Kritz.
Según cálculos de la consultora para este año tomando un aumento salarial de 20%, precios industriales que crecerán 10%, y una ganancia de productividad de 2,5%, el costo laboral por unidad de producción en la industria aumentaría cerca de 6,5%, con lo que el margen posdevaluación se reduciría en unos 5 puntos adicionales. «Es difícil establecer el límite de absorción de los aumentos salariales sin acelerar el crecimiento de los precios y afectar la competitividad, pero ciertamente no es el regreso al nivel de costo laboral real anterior a la devaluación, que, de más está decir, no era de equilibrio. «Es posible, por lo tanto, que aun en un sector como la industria, donde el costo laboral cayó de manera pronunciada, el límite de absorción no esté tan lejano», advierte SEL.
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