Atucha II nunca logró terminar su construcción. Atucha I reabrirá moderna y más segura para producir en marzo, pero terminada totalmente estará recién en octubre.
Atucha I volverá a generar energía eléctrica en la segunda quincena de marzo, luego de 10 meses de estar parada. En mayo del año pasado había salido de servicio debido a la rotura del transformador principal de salida de la energía. La demora en resolver el problema se debió a que hubo dos llamados a licitación cuyos resultados fueron impugnados, y recién en la tercera oportunidad pudo resolverse la convocatoria. Finalmente se adjudicó la reparación del transformador a una empresa local llamada Faraday, pero el arreglo del núcleo quedó en manos de Siemens Brasil.
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La subsidiaria alemana terminó descubriendo que el daño en el núcleo era mayor al estimado por los técnicos argentinos, y que la reparación recién podrá terminarse en octubre próximo.
Frentes a ese diagnóstico, las autoridades de Nucleoeléctrica (NASA), la empresa estatal que administra las centrales nucleares, resolvieron comprar a Faraday un transformador de 300mva. de potencia, que previamente debía ser adecuado a las necesidades de Atucha, y llegar una potencia de 400mva.
La central empezará a funcionar con este transformador a mediados de marzo, y al mismo tiempo seguirá en reparación el transformador viejo, que quedará de reserva.
Según los técnicos de NASA, la compra del nuevo transformador le costará a Atucha unos 2 millones de dólares, pero se consideró que ese gasto puede afrontarse con la electricidad que se generará hasta octubre, y que la pérdida hubiera sido mayor si la planta hubiese seguido parada hasta esa fecha.
Paralelamente, aprovechando el prolongado detenimiento se terminó el plan de reparaciones correspondiente a la parte estrictamente nuclear. Se modificaron lo que se llama internos del reactor, extendiendo la vida útil de la central más allá de los 10 años de expectativa que tenía hasta ahora. Asimismo, mejoraron las condiciones de seguridad con un segundo sumidero de calor, tal como lo venía exigiendo la autoridad regulatoria para cumplir con los nuevos requerimientos internacionales. En el sector privado, se afirma que Atucha, desde el punto de vista nuclear, quedó como nueva, con mayor vida útil y mucha más seguridad. Pero la coincidencia con las autoridades de NASA terminan allí, Para los técnicos de la empresa nuclear, resulta prioritario que el próximo gobierno decida la terminación de Atucha II, cuya construcción está suspendida desde hace seis años. Afirman que, con la pesificación de la mano de obra, ahora se necesitan 400 millones de dólares para terminar la central. Afirman también que, ante la caída de la inversión privada en generación, Atucha II será imprescindible dentro de 4 años para cubrir la demanda eléctrica.
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